Todo es elegancia en La historia de los vertebrados, una forma integral de elegancia que enhebra sus ideas, estilo y estructura hasta el mínimo detalle, con la naturalidad característica de las escrituras depuradas. Cuánta sutileza despliega Mar García Puig (Barcelona, 1977), y cómo la disfruto. De hecho, tras terminar mi lectura no pude evitar preguntarme por qué la recepción crítica del libro apenas ha mencionado esta virtud suya tan fundamental.

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La historia de los vertebrados

Mar García Puig



Random House, 2023. 288 páginas. 19,90€

Quizás se deba, pienso, a un malentendido crónico que identifica la literatura “elegante” con cierta sofisticación ajena a la voluntad política y socialmente disruptiva de una autora como ella. O tal vez, en un mercado que cataloga cada novedad en función de su “tema” y su nicho ideológico/cultural, la sinopsis de esta novela invita a dar por sentadas algunas cosas.

Al fin y al cabo, en apariencia se trata de otra aproximación autobiográfica a los mitos de la maternidad y de las “malas madres” (aquellas que no adoptan la máscara de las Madres Santas), subgénero relativamente en boga durante el último lustro… ¡Y facturada por una ex diputada! Ingredientes de sobra para que medios y público lo enfoquemos desde ópticas menos literarias que sociológicas.



Y, sin embargo, ahí resiste la elegancia reivindicándose como clave constante de estas páginas magníficas, aunque el arranque la anuncie solo a medias: “El 20 de diciembre de 2015 me convertí en madre y enloquecí” es una primera frase sabiamente sintética, fiel al viejo mandato de que un buen inicio debería contener todo lo que vendrá después; pero también podríamos juzgarla demasiado “cebo”.

Da igual, dado que resulta eficaz. En efecto, La historia de los vertebrados va a contarnos que su autora dio a luz dos hijos la misma noche en que ganó su escaño por En Comú Podem; que en ese mismo instante la invadieron la ansiedad, el terror, un miedo irracional a la muerte (a la suya, porque dejaría indefensos a los bebés; a la de ambas criaturas, porque la destrozaría a ella); y que el camino de regreso a la serenidad psicológica fue duro, cargado de culpa y, a ratos, de esperanza.

Esta novela es una lección sobre la vitalidad urgente que todavía conserva la tradición literaria, artística o cultural 

A partir de esa experiencia privada, García Puig encuentra distintos caminos para transformarla en resonancia colectiva, y todos confluyen, sin un solo escollo ni giros forzados, en el cuerpo y el lenguaje de la narradora. La aventura profesional en el Congreso aporta ecos políticos de hoy en clave tanto feminista como de clase, sin miedo a apuntar miserias machistas que asoman entre sus propias filas.



La memoria familiar desliza reflejos de la madre en la hija que ahora se ha convertido también en madre. Y, sobre todo, el uso de referencias eruditas (mitología clásica, casuística médica, poe-sía, etc.) brinda una profundidad insólita al conjunto, iluminando cuanto hay de trágico, misógino o piadoso en la historia occidental de las supuestas locuras/histerias/debilidades femeninas.

[Rachel Cusk, pionera de las 'malas madres': "Que mi libro ya no ofenda significa que hice las cosas bien"]

En este sentido, La historia...es una lección sobre la vitalidad urgente que todavía conserva la tradición literaria, artística o cultural siempre que alguien la invoque sin imposturas… En fin, ¿lo adivinan?, con elegancia, que es compatible con narrar sin tapujos el dolor o la denuncia.



Por último, me da pena no haber tenido tiempo de leer también para esta reseña la versión catalana del texto. Lo haré mañana mismo. Ha de ser curioso compararlas, porque el personalísimo y envolvente estilo castellano de García Puig explica en gran medida la delicadeza con que los múltiples estratos discursivos alternan con suavidad tan cómplice. A ratos suena casi clásica, de pronto moderna, y viceversa. Te acoge. Es literatura.