La poeta Carmen Jodra (Madrid, 1980) ha muerto a causa del cáncer a los 38 años, según ha confirmado a El Cultural su editora la también poeta Elena Medel. Conocida por su éxito prematuro -ganó el prestigioso Premio Hiperión en 1999 con tan solo 18 años-, su primer poemario, Las moras agraces, obtuvo además alabanzas de críticos y académicos y fue incluido en distintas antologías. El acta del jurado subrayó entonces "la aparición de una nueva voz de amplio registro y sorprendentes hallazgos inscrita en el corazón de la tradición con un lenguaje propio de su edad". El crítico José Luis García Martín escribía: "Pocas veces las esperanzas puestas en un nuevo poeta, a quien todavía le queda todo por vivir y por escribir, habrán estado tan justificadas como en el caso de Carmen Jodra".

Su segundo libro, Rincones sucios, editado en 2004 por La Bella Varsovia (y recuperado en 2011), aunque carecía, según García Martín, "del fácil encanto y el desparpajo adolescente del título anterior y es posible por ello que desilusione a algunos lectores. A otros nos confirma la intuición de que nos hallamos ante una poeta de verdad". Era un volumen lleno de preguntas, quejas, asombros y contradicciones que obtuvo el accésit del XIX Premio Joaquín Benito de Lucas. "He aquí un libro asustado. Está escrito en los años en que la adolescencia ya ha quedado atrás, pero lo que se suponía que uno tenía que encontrarse cuando saliera de ella sigue sin aparecer por ningún sitio. Lo que sí aparece son preguntas, muchas preguntas, y quejas, muchas quejas, y asombros y contradicciones. También es un libro impúdico", se leía en su carta de presentación. Por aquel entonces, entre 2004 y 2006, la joven poeta disfrutó de una beca de creación literaria en la Residencia de Estudiantes.

Ahora, alejada de presentaciones, de crítica y de público, Carmen Jodra, licenciada en Filología Clásica por la Universidad Autónoma de Madrid, trabajaba como bibliotecaria. El poeta Martín López Vega escribía en 2014 de su primer poemario: "Era nada más (y nada menos) que el primer libro de alguien que demostraba talento, sensibilidad y cultura. Todo lo necesario para reclamar que la dejasen crecer en calma. Sin embargo, la sobreexposición a la que fue sometida habrá tenido mucho que ver, seguro, con su posterior (y tal vez pretendida) desaparición".

Su obra ha sido recogida en varias antologías de poesía española como La generación del 99 (1999); Antología de las mejores poesías de amor en lengua española (2000); Aldea Poética II (2000); Un siglo de sonetos en español (2000); La voz y la escritura. 80 propuestas poéticas desde los Viernes de la Cacharrería (2001); Mujeres de carne y verso (2002); Ni Ariadnas ni Penélopes. Quince escritoras españolas para el siglo veintiuno (2002) y Orfeo XXI. Poesía española contemporánea y tradición clásica (2005). 

Divertimento erótico

Un gemido doliente entre la alheña

un rítmico suspiro en el helecho,

musgo y pluma por sábana del lecho,

por dosel hoja, por almohada peña,

y la lujuria tiene como seña

violar mujeres y violar derecho

y ley y norma, y un hermoso pecho

sabe el pecado y el pecado enseña.

Trasciende de la fronda un olor suave

a sagrados ungüentos, y una queda

música, contenida y cadenciosa,

y el blanco cuerpo de la bella ave

y el blanco cuerpo de la bella Leda,

bajo el peso del cisne temblorosa.

De Las moras agraces (1999 en Hiperión)

Hastío

El bello mundo me produce asco.

Si pudiera, lo haría

saltar en pedacitos por los aires,

y con él a mí misma.

Yo no pedí vivir; si Tú me hiciste,

es tu culpa, y no mía.

Atrévete a juzgarme si tu pobre

criatura se suicida.

De Las moras agraces (1999 en Hiperión)

Impression du matin

                                               (Oscar Wilde)

Cuánta belleza nos reserva el mundo.

Ha helado ya sobre las hojas muertas.

Hay una chica con una melena

lisa y rubia, larguísima,

y otra chica con su gloriosa mata

de pelo pelirrojo.

El sol lanza chispazos sobre las hojas muertas.

Cuánta belleza nos regala el mundo.

                                               De Rincones sucios (2004; 2011 en La Bella Varsovia)

Páthei máthos

Con errores y piedras

levanté una muralla

y ahora es más difícil que golpeen

las puertas de mi casa.

Si faltan mis amigos

sobrevivo sin ellos

y gracias a los dioses bondadosos

mis enemigos se han marchado lejos.

En un cofre de plomo

guardo hebras doradas

que nadie va a quitarme si no quiero.

Yo mando en lo que encierra la muralla.

A pesar de las ruinas

de las leyes sagradas, y del odio,

que ensucian los rincones.

Así el dolor lo justifica todo.

                                               De Rincones sucios (2004; 2011 en La Bella Varsovia)