Carlos Frontera

Páginas de Espuma. Madrid, 2017. 156 páginas, 15 €

"Todas las familias se parecen y la nuestra no iba a ser menos". Carlos Frontera (Sevilla, 1973) parafrasea a Tolstoi en el encabezamiento de uno de los cuentos más perturbadores de esta colección, formada por 17 relatos. Como suele ocurrir cuando el debut llega en la madurez, encontramos en estas páginas una voz sólida, y un puñado de historias bien urdidas que se complementan unas con otras. Es destacable también la valentía de Frontera al no renunciar a ciertos experimentos arriesgados, ya sea en la forma -el cuentómic "Conquistar más cotas", con su mezcla de cómic y relato literario- como en el fondo -varios relatos utilizan la crueldad como base argumental.



Todos los cuentos hablan de vínculos rotos. Ya sean familiares o de pareja, las historias de Frontera ocurren de puertas adentro, en el terreno de la ocultación y de la intimidad. Al autor no le interesa la mirada naturalista, sino que es partidario de un cierto expresionismo literario: cuenta a retazos para crear un efecto final devastador. Algunos cuentos buscan el contraste de una ironía sutil, como "Las novias cuando nos dejan". Otros, como "Obrar bien", describen en unas pocas páginas toda una vida de rencor y miedo de una hija hacia su padre. Los más breves son auténticos aciertos, como "Piel muerta".



En suma, no es un libro redondo, pero sí con aciertos suficientes para no perder de vista a su autor.