Carmen Iglesias

La Fundación Banco Santander y Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de Historia, trazan el hilo de la tolerancia desde el momento en el que Lutero dio a conocer sus 95 tesis, hace ya 500 años, en el ciclo de conferencias Biografías e historia.

En 2017 se cumplen 500 años de la ruptura de la Cristiandad occidental, del momento en el que Lutero dio a conocer sus 95 tesis en Wittenberg. "Es un mito que las clavase en la puerta de la Iglesia del Palacio", explica Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia de España, que ha presentado la decimoséptima edición del ciclo de conferencias Biografías e Historia de la Fundación Banco Santander, titulada La lucha por la tolerancia, política y religión. La monarquía hispánica y el protestantismo 1517-1648 y que se celebrará en el CentroCentro Cibeles de Madrid.



Iglesias, que además de dirigir el ciclo imparte una de las sesiones (que se celebrarán en los cinco martes del mes marzo), pretende profundizar en la dialéctica y en las luchas entre tolerancia o intolerancia que se desarrollaron en todo el ámbito europeo con el absolutismo confesional de fondo. "Por primera vez", señala la directora de la Real Academia de Historia, "el concepto y la necesidad de tolerar a los que no piensan igual irá imponiéndose".



Lutero puso en marcha un cisma en la cristiandad que dio lugar a muchas de las guerras que cubrieron de sangre el suelo europeo durante más de un siglo. "Esto es una paradoja", ha afirmado Iglesias. "Ninguno de los reformadores, ya fuera Lutero, Calvino o Erasmo, hubiera querido que sus ideas dieran lugar a guerras de tal agresividad. Antes había algo de cinismo, pero a partir de ese momento son guerras civiles terroríficas". Aunque el movimiento iniciado por Lutero era absolutamente religioso, referido a la intimidad y a las creencias en el sentido más profundo y por ello apolítico, tuvo unas consecuencias económicas y sociales enormes.



"Las 95 tesis no era uno de los mejores escritos de Lutero y él se sorprendió de que armara tanto revuelo", explica Iglesias. "Los únicos que no reaccionaron a tiempo fueron el papado y la Iglesia, a quienes realmente iba dirigido el texto. Estos pensaron que era una disputa más de frailes". Sin embargo, la ruptura de la unidad cristiana y la ruptura de la iglesia católica fue ya imparable. En el fondo del conflicto estaba el tema de las indulgencias, un método a través del cual los fieles podían librarse de sus pecados pagando dinero. "En el siglo XVI se utilizaba este método en toda Europa para poder pagar las grandes obras del Vaticano", explica Iglesias. "El papado era casi renacentista en aquel momento, casi con estilo laico, absorbiendo esa vuelta a los clásicos del Renacimiento. Por su parte Lutero es uno de los grandes irracionalistas, a la razón la llama porquería, no tiene nada que hacer frente a la omnipresencia de Dios".



"Hemos titulado La lucha por la tolerancia porque en medio de todo ese maremagnum, está el intento de convivir con los que piensan distinto; yo siempre digo que a esa tolerancia se llega no por consenso sino por empate: o dejamos de matarnos o aceptamos que los otros piensen de distinta manera y podamos convivir", ha subrayado.



Un presente intolerante

El título del ciclo recoge tres palabras de extrema actualidad: tolerancia, política y religión. Conceptos de importancia capital tanto en su plasmación positiva como en su reflejo radical y sombrío que se prolongan en temas como la crisis de refugiados, el integrismo o el terrorismo religioso y la radicalización política en Europa. Asuntos que remiten a cinco siglos atrás, aunque vestidos de otra forma. "Tenemos una ola de fanatismo y de intolerancia bastante grande y bastante preocupante", ha indicado Iglesias, "Los acontecimientos nunca se repiten igual, se producen "rizos" en la historia y el ser humano tiende a repetir conductas aunque la historia le diga que no saldrá bien".



"Tanto en la conducta individual como colectiva tendemos a lo que llaman la compulsión repetitiva, aunque nos demuestre que no sale bien, es la que tenemos más cercana, responde a nuestras propias pasiones, la ira, el miedo; y si sirve para algo ver la historia es para intentar parar en lo posible esa compulsión repetitiva", ha añadido. Si bien, ha reconocido que "la historia enseña" pero no siempre se aprende.



Las conferencias comenzarán este miércoles 1 de marzo a las 19,30 horas con la ponencia La ruptura de la cristiandad en 1517. Reforma protestante. Monarquía Hispánica y "leyenda negra", a cargo de Carmen Iglesias; y continuará el 8 de marzo con la intervención de la catedrática Carmen Sanz que hablará de Contextos de tolerancia. Las reformas desde dentro. Corrientes erasmistas. España e Indias.



Por su parte, el catedrático Feliciano Barrios abordará el 15 de marzo el tema La juridificación de la intolerancia: El Santo Oficio en España, mientras que Javier Puerto se centrará en La ciencia moderna y la religión. Conocimiento, religión y poder el 22 de marzo. El catedrático Joseph Pérez cerrará el ciclo con una conferencia sobre Doctores y espirituales. Fernando de Valdés frente a Cisneros, el 29 de marzo.