La caseta de la librería The Comic Co. en la Feria del Libro

El sector del cómic continúa creciendo en volumen con nuevas editoriales independientes y grandes grupos que abren sellos dedicados a las viñetas. Todos están presentes en la Feria del Libro, en donde sin embargo queda como un apartado muy minoritario de la misma. Nos acercamos al Parque del Retiro para hablar con sus protagonistas.

El Parque del Retiro en el mes de junio no es el mejor lugar para el cosplay, esa afición del amante del cómic de ir a ferias y convenciones dedicadas a las viñetas disfrazado de su personaje favorito. Bien es cierto que no siempre esto implica llevar mucha ropa (a veces significa llevar muy poca), pero el calor no invita precisamente a engalanarse con según que caracterización y, claro, sin un Chewbacca de por medio pues no es lo mismo. También sería extraño ver a Lobezno haciendo cola para que le firme Arturo Pérez Reverte su último libro, aunque podría tener su encanto. Por tanto, las editoriales y librerías dedicadas a la novela gráfica y el cómic no están exactamente en su elemento pero no por ello dejan de ir a la Feria del Libro, donde también pueden animar unos resultados económicos que no acaban de ser los que le gustaría al sector. Y todo ello pese a que en los últimos años parece que hay un pequeño boom del género con nuevas editoriales independientes y sellos como Salamandra que abren una línea orientada al cómic.



"Mi impresión es que la gente conoce más el cómic ahora que hace unos años", comenta Daniel Ahumareda de la librería Atom Comic. "Pero no es algo que estemos viendo aquí en la feria sino que ya lo habíamos percibido en la tienda". Por su parte, Jaime Martín de la librería The Comic Co. está de acuerdo pero con matices. "La gente se cree que, como ahora se le da más importancia en medios a comics y novelas gráficas, se vende mucho pero tampoco es cierto. Se ha vendido mucho más en otra época porque la crisis y las nuevas tecnologías han cambiado los hábitos. Antes los niños leían tebeos, ahora juegan a las consolas".



Los títulos que más predicamento están teniendo este año son Mortadelo y Filemón. El Tesorero de Francisco Ibañez, El árabe del futuro de Riad Sattouf (Premio al Mejor Álbum en el Festival del Cómic de Angulema), editado por Salamandra Graphic, y el segundo número de Croqueta y empanadilla de Ana Oncina, que estuvo en la feria firmando ejemplares el mismo día que salía el libro a la venta. "Ana Oncina es superventas", comenta Iris Bernárdez de La Cúpula, editorial que publica esta serie que retrata la relación amorosa entre una croqueta y una empanadilla. "Su presencia aquí funcionó muy bien, hubo mucha cola pero en líneas generales el fin de semana no fue todo lo bien que esperábamos".



La editorial La Cúpula ha acudido por primera vez a la Feria del Libro en esta edición y todavía no son capaces de valorar si la experiencia les va a valer la pena. "No podemos comparar con otros años pero el primer fin de semana ha sido flojillo quizá por el tiempo, con mucho calor e incluso con lluvia alguna tarde". Algo más optimista son desde la editorial Fulgencio Pimentel. "Es la segunda vez que venimos y por ahora la venta está funcionado de una manera más o menos parecida y no nos quejamos", explica Alberto García. "Somos una editorial relativamente pequeña y, aunque llevamos diez años, digamos que es en los últimos cuatro cuando nos hemos dado a conocer de verdad y vemos mucha respuesta del público".



Pese a que Ana Oncina tuvo muy buena acogida entre los visitantes de la Feria, no son muchos los autores que se acercan al Parque del Retiro a firmar ejemplares. "Como es Feria del Libro a muchos autores les cuesta venir. No es como en los salones del cómic en los que está todo el mundo", explica Daniel Ahumareda de Atom Comic. "Además hay muchas editoriales que no pueden permitirse traer a un autor porque hay que pagarles alojamiento, estancia...". De la misma opinión es Alberto García de Fulgencio Pimentel. "El problema es que un altísimo porcentaje son extranjeros entonces por tema logistico es muy complicado", explica. "Pero los autores están realmente muy abiertos, son muy receptivos a hacer firmas y a moverse donde sea porque, como tienen menos reconocimiento, el contacto con los lectores siempre les agrada".



El cómic, no obstante, sigue ampliando su oferta, sobre todo con editoriales consagradas y grandes grupos editoriales que abren nuevos sellos. "Aún estamos afectados por la crisis y comenzar con cualquier sello siempre es un reto", comenta Iris Bernárdez de La Cúpula. "Me parece que muchos se están metiendo en un mundo que no conocen lo suficiente y tanteando un poco a ciegas, pero realmente es lo que nos está pasando a todos". "En algunos casos tienen buen criterio", explica Alberto García de Fulgencio Pimentel. "Pero en líneas generales creo que tienen una visión distorsionada del mundo del cómic y suelen decantarse por obras con un elevado carácter literario".



¿Podría hacer algo más la organización de la Feria del Libro para fomentar la venta del cómic? "Somos un sector muy pequeñito dentro del macromundo del libro y está bien que no nos pongan ningún problema", comenta Daniel Ahumareda de Atom Comic. "No creo que puedan hacer mucho más". Secunda esta opinión Jaime Martín de la librería The Comic Co. "Se hace lo que se tiene que hacer pero creo la venta depende más de un tema mediático", explica. "Si mañana en algún medio importante sale una reseña de, por ejemplo, El árabe del futuro, seguramente vengan 200 personas a la feria a buscarlo".



"Algún año se ha hecho algo especial en la carpa con el cómic como elemento principal...", comenta Alberto García de Fulgencio Pimentel. "Estoy seguro que la organización podría hacer algo más por el cómic porque al final queda como un elemento muy secundario, prácticamente escondido. Un poco más de difusión no estaria mal", finaliza. "Menos calor no iría tampoco mal", añade Iris Bernárdez.