En la historia, Nada -de María Granada-, recibe la visita de unos atracadores que la encierran en su vestidor mientras le desvalijan la casa. La novela se articula en forma de monólogo interior truncado de vez en cuando por otra voz femenina, la de la asistenta uruguayaza, Flori, que es además la madre de los atracadores. El recurso de encerrar a la protagonista en un espacio tan limitado de su casa y utilizar sus propias prendas para rememorar su pasado, hacer balance de su vida y alcanzar ciertas incómodas conclusiones, resulta ingenioso, aunque la autora prefiere no insistir en esta argucia y multiplica la narración en muchas otras anécdotas de gran frescura y humor.
Así pues, se trata de un libro especialmente recomendado para adictos a la moda y, sobre todo, para incondicionales del trabajo de su autora, que sin duda disfrutarán con un estilo lleno de desparpajo y con una historia que bien pudiera ser prolongación de las exitosas crónicas de su blog.