Berenguer, a la derecha, en el homenaje a su trayectoria celebrado en el pasado Salón del Cómic de Getxo.

El editor y activista cultural Josep Maria Berenguer (Barcelona, 1944-2012) falleció este lunes 23 de abril en Barcelona. Editor de La Cúpula, era un referente internacional del mundo del cómic y uno de los renovadores de la industria desde la Transición, cuando publicó la revista El Víbora. Josep Maria Berenguer fue miembro fundador de FICOMIC, siendo hasta su fallecimiento vicepresidente de la misma entidad.



Estudió Bellas Artes y en los años sesenta y setenta, se ganaba la vida como fotógrafo e ilustrador freelance, además de participar en algunas exposiciones de pintura y de fotografía y de diseñar y construir lo que él llamaba "cúpulas geodésicas". Gracias a sus diversos viajes por Estados Unidos, conocía de primera mano la cultura underground, tanto los cómics como la literatura de Jack Kerouac o Allen Grinsberg. A finales de los años setenta, se cruzó con el editor de cómics Josep Toutain; ambos vivían en La Floresta (Barcelona) y colaboraban en el boletín de la asociación de vecinos de esta localidad, titulado El enterao; Toutain escribía, Berenguer ilustraba. Cuando Berenguer le explicó a Toutain que quería fundar una revista de artes visuales, hablando de pintura, ilustración, cine, fotografía y cómics, éste le respondió que le dejaba el dinero si editaba una revista de historietas. Y así lo hizo.



En 1979 nacía El Víbora, una publicación comprometida, contracultural, urbana e independiente, que se convirtió en un referente para más de una generación de lectores y de autores. Allí publicaron algunos de los mejores creadores de la historieta nacional e internacional. El Víbora apostó por los cómics de calidad, personales, aportando una pequeña gran revolución a la industria de la historieta española, y dando a conocer a creadores de la escena independiente de todo el mundo. Ediciones La Cúpula, la editorial de Berenguer, publicó otras revistas, como Makoki (1982), Kiss Comix (1991) o Claro que sí cómics (2005), y multitud de libros y de novelas gráficas. Berenguer, además, estaba especialmente motivado con la promoción y divulgación de la historieta, participando en diversas actividades, como concursos, charlas y debates.