Hasta ayer, sólo uno de los tres vértices de la polémica generada por el veto de María Kodama, viuda de Borges, al libro El hacedor (de Borges), Remake, se había pronunciado. Sólo habló la viuda del escritor argentino, que la zanjó asegurando a elcultural.es que el problema -a saber, el supuesto plagio de Mallo a la obra de su marido- había quedado resuelto abogados mediante. Pero faltaban la opinión del escritor y la confirmación de la editorial, Alfaguara, que ayer rehusó pronunciarse ante lo sucedido mientras algunas librerías confirmaban que había "un problema con el libro" y que no se podía distribuir.



Hoy la editora española ha enviado un comunicado a los medios en el que confirma que, aunque en desacuerdo con la acusación de plagio por parte de Kodama, van a proceder a la retirada voluntaria de la edición. En él argumentan que nunca sospecharon que el libro pudiera ser leído de forma negativa contra la persona o la obra de Borges, y añaden que, atendiendo a los reclamos de la viuda y dueña de los derechos, han decidido sacar al libro del comercio, aunque defienden al escritor, esto sí, en lo que denominan la "discusión estética", alegando que fue el propio Borges quien trajo a la literatura la innovación de usar "procedimientos paródicos sobre sus propias influencias".



Por su parte, el escritor, que ayer únicamente admitió sentirse sorprendido ante una acusación que, dijo, "no se había imaginado", ha publicado hoy unas escuetas declaraciones en su blog, en las que dice estar recibiendo "cientos de mails y llamadas" de apoyo a su libro, "además de blogs, twitter, facebook, etcétera". Añade Mallo que sabe que se está preparando un comunicado de protesta suscrito por autores, críticos y periodistas ante la decisión de Alfaguara, cuyo contenido desconoce, unas acciones que, escribe, agradece infinitamente. Y, antes de anunciar que en los próximos días continuará publicando en torno a este tema, cierra el post con la siguiente declaración: "Lo que se está discutiendo aquí es una técnica literaria, utilizada por mí en el libro, y utilizada por el propio Borges", argumento que coincide con la editorial.



Comunicado íntegro de Alfaguara

En todo el proceso de edición de El hacedor (de Borges), Remake de Agustín Fernández Mallo, jamás sospechamos que el libro pudiera ser leído de una manera negativa contra la persona o la obra de Jorge Luis Borges.

Valga enfatizar que en este caso se discuten dos problemas distintos. Por un lado está el alegato jurídico, ante el cual nos mostramos respetuosos y dispuestos a ofrecer pruebas incontrovertibles de buena voluntad. Atendiendo los reclamos de María Kodama, hemos decidido retirar voluntariamente el libro del comercio.

Por otro lado está la discusión estética, en la cual nuestro punto de vista es diferente. Una de las muchas innovaciones que Borges trajo a la literatura fue la de usar procedimientos paródicos sobre sus propias influencias, sobre los autores que admiraba y se sentía influido. Si Borges no hubiera existido, Agustín Fernández Mallo jamás hubiera podido escribir un libro como su Remake."