Javier Mestre. Archivo del autor
Resurrección de aquel espíritu, sí, pero también de sus notorias insuficiencias, disculpadas antaño por la presencia de una novelística combativa que parecía necesaria. En primer lugar, el esquematismo ideológico que asigna la etiqueta de buenos y malos, respectivamente, a los obreros y los patronos; en segundo, el esquematismo político: los obreros luchadores e idealistas, como Santiago, pertenecen a partidos, sindicatos o movimientos de extrema izquierda -véanse los encendidos elogios de Santiago al gobierno venezolano, pp. 325-326-, y colaboran en todas las corrientes que oponen escollos al avance del capitalismo destructor, como el ecologismo. Por último, hay que señalar también un esquematismo literario: la confrontación entre capital y trabajo tiene su paralelo en el encuentro de Victoria y Santiago, que acabará con el triunfo ideológico de éste y la retirada última de ambos, purificados por la fuerza del amor, a un medio rural, lejos de la jungla urbana, adonde, sin embargo, no tardan en llegar los mismos problemas. Por supuesto, la historia tiene interés, sobre todo en su aspecto documental, bien perfilado y con observaciones de alguien cercano a las obras públicas de gran tonelaje. Pero existe una indudable ingenuidad -narrativa, claro está- en el planteamiento y el desarrollo de Komatsu PC-340, novela lastrada, además, por una prolijidad que lleva a detallar con minuciosidad no únicamente lo que podemos aceptar como relevante, sino también ínfimos datos volanderos sin relación alguna con la historia. Junto a escenas con fuerza, como el accidente en la obra o la visita a Ibrahima en el Centro de Internamiento de Extranjeros, otras muchas de carácter doméstico e incluso laboral se pierden en disquisiciones adjetivas que alargan la historia sin adensarla. Y el lenguaje, por lo general correcto, no sortea algunos usos mejorables: "el margen del río Manzanares" (p. 21), "en un rato" (p. 129, por ‘dentro de un rato'), "ni se dignaron a consultarlo" (p. 145), además de giros poco afortunados: "la imagen del gesto de Margarita imaginado" (p. 208), "aplanada por un cansancio superior a todas las cosas del mundo" (p. 243), etc. Pero estamos ante una primera novela. El autor tiene dotes para narrar.
