Un momento de Battlefield. Foto: Caroline Moreau

El gurú británico de la escena regresa al texto sagrado hindú, con el que ya construyó un legendario montaje de nueve horas. Ahora firma Battlefield, una versión camerística que llega a los Teatros del Canal el próximo jueves.

Con casi un siglo de vida a cuestas, Peter Brook (Londres, 1925) se asoma al devenir del mundo desde la atalaya privilegiada de su experiencia. Y lo que ve no le suscita ningún optimismo: "Atravesamos un periodo de oscuridad en el que tenemos muy complicado encontrar un camino. Todo es confusión. Hace falta luz, pero nadie sabe de dónde traerla, aunque muchos falsos profetas alcen su voz vendiendo soluciones mágicas. Es una situación muy similar a la que narra el Majabhárata". Apela el maestro inglés al poema épico que, con sus cien mil versos, es uno de los cimientos literarios de la religión hindú.



En busca de respuestas para esta época convulsa e incierta, Brook ha vuelto a sus páginas. Sabe que ese oráculo no falla. "No es simplemente un libro, ni tampoco un gran compendio de libros, es un inmenso lienzo que abarca todos los aspectos de la existencia humana. En él encontramos todas las preguntas de nuestras vidas, de una manera que es al mismo tiempo contemporánea y urgente. Durante muchos miles de años, nos ha mostrado, siempre de forma inesperada, cómo abrir nuestros ojos a lo que demanda la realidad", sentencia.



Tras su ya legendaria adaptación de 1985 (10 años de trabajo y nueve horas de duración), Brook presenta ahora una de dimensión camerística (65 minutos) de la gran epopeya, que narra la guerra despiadada que enfrentó a dos ramas de la familia Bharata: los Pandavas y los Kauravas. Battlefield llega a los Teatros del Canal el próximo jueves (9), de nuevo de la mano del Festival de Otoño a Primavera de la Comunidad de Madrid, escaparate que nos ha ido mostrando puntualmente sus últimos trabajos (El traje, El valle del asombro...), marcados todos por la limpieza escénica, la claridad expresiva, los elencos multirraciales, el poso trascendental, las músicas de raíz, la inmersión en los arcanos de la mente…



Todas esas señas de identidad de su teatro también emergen en Battlefield, montaje urdido a medias con su colaboradora de hace más de 40 años, Marie-Hélène Estienne, firmada por Jean-Claude Carrière (autor también de la versión ochentera estrenada en Avignon) y representada por los actores Carole Karemera, Jared McNeill, Ery Nzaramba y Sean O'Callaghan. Esta vez se sitúan en el paisaje que queda tras la batalla y los dilemas morales que tanta destrucción origina en la conciencia de los vencedores. Así lo explica el propio Brook: "Millones de cuerpos muertos yacen en el suelo. Y el mayor de los Pandavas, Yudishtira, se ve obligado a convertirse en rey. La victoria tiene el sabor amargo de la derrota. Tanto Yudishtira como Dritarashtra, el viejo rey, tienen una profunda angustia y un profundo remordimiento, y se cuestionan sus acciones pasadas, tratando de desentrañar su propia responsabilidad por el desastre".



En ese trance, les tortura una pregunta: ¿cómo recuperar la paz interior? Una cuestión que también carcome nuestras conciencias de urbanitas contemporáneos. Con ella se topan así dos mundos separados por 30 siglos. "La riqueza del lenguaje de esta narración épica y atemporal, y sus siempre sorprendentes historias, nos permite llevar esta situación que, aun perteneciendo al pasado, refleja al mismo tiempo los duros conflictos de hoy", apunta el gurú británico. El Majabhárata ayuda a encarar esa ansiedad existencial pero, eso sí, sin regalarnos recetas mágicas. Al menos es lo que parece deslizar Battlefield a modo de moraleja: el mundo está abocado a padecer convulsiones cíclicas: oleadas de violencia, crisis económicas, catástrofes naturales... No hay remedio. Sólo queda plantearnos si debemos asumirlo resignados.



@albertoojeda77