En enero de 1993 partió el último tren desde La Estación del Norte de Madrid. Situada en el monte de Príncipe Pío y diseñada por los ingenieros franceses Biarez, Grasset y Ouliac, la estación había comenzado a funcionar en 1861 para unir el norte de España con la capital. Ahora, 27 años después de que saliera ese último expreso hacia la costa gallega, otros focos vuelven a encenderse para iluminar el espacio a modo de teatro.

Será el 1 de marzo cuando el Gran Teatro Bankia Príncipe Pío abra por primera vez el telón de esta estación. Lo hará con el sentido del humor de Santiago Segura, José Mota y Flo. El proceso, sin embargo, no ha sido solo comedia. Cerrado a conciencia durante los últimos años, el productor e impulsor del proyecto, Luis Álvarez –junto a los propios Segura y Mota-, comparte que el camino “ha sido duro. Seguramente ha sido el proyecto más difícil que he asumido. Tuve que venirme de Estados Unidos, ponerme aquí a pie de pista, vender mi casa de allí y estar aquí día y noche”, señala.

Imagen del interior durante las obras de restauración. Foto: Álvaro Caballero

Aunque la idea, presentada a concurso, se había ido gestando antes, fue el 1 de agosto de 2015 cuando les dieron a él y a Santiago Segura las llaves por primera vez. “Nos encontramos un edificio abandonado veinte años, prácticamente derruido”, recuerda. Con una superficie de 7000 mil metros cuadrados, cuenta Álvarez que cuando empezó el proyecto, le aseguraron que se tardaría unos dos años con una inversión de 6 millones de euros en terminarlo. Pero la realidad fue algo distinta. Cinco años después y 16 millones a su espalda, el teatro abrirá sus puertas por primera vez con un proyecto que incluirá en otras dos fases posteriores la creación de un restaurante en la torre poniente con vistas al Palacio Real y a Madrid y de una sala de música electrónica.

Para ello, la estación ha sido remodelada de forma integral, pero manteniendo gran parte de sus elementos. “Para mí –subraya el productor- ha sido una obsesión desde el primer momento mantener su espíritu. No quería construir un teatro, quería construir un espacio escénico en un sitio  en el que cuando vengas lo que veas sea la atmósfera de una estación. Es un teatro distinto, con una atmósfera distinta”.

Con esta intención, las obras de restauración han respetado las piezas originales del espacio, como la escalera central de corte imperial o sus dos antiguos ascensores, situados en el vestíbulo del edificio. Además, se han recuperado las nueve lámparas originales, dos taquillas, un templete modernista y algunos elementos decorativos como los escudos, balaustradas o cornisas exteriores.

Entre sus peculiaridades, se encuentra también la capilla donde Alfonso XIII rezaba antes de coger el tren, hoy desacralizada, que dará paso a la sala de fiestas. “Dice la leyenda –cuenta Álvarez- que hay un túnel que conecta esa capilla directamente con el Palacio Real. Pues bien, ya no es una leyenda, la policía nacional lo ha investigando y efectivamente la hay, y la entrada todavía está justo detrás de la caseta del guardia”. Además señala el productor, “no hay uno, hay dos, hay otro que conecta con la Almudena”.

El proceso, no obstante, “ha sido duro pero precioso”, concede su creador. “Han sido casi seis años de trabajo, un equipo de 160 personas con mucho, mucho esfuerzo pero sobre todo con muchísima ilusión”. El productor no se olvida de ellos. “Había que verlos trabajar 20 metros bajo tierra ya fuera en invierno o en verano, con frío o calor. El 7 de agosto, el primer día de Queen, quiero que vengan. Se lo voy a dedicar a ellos y a sus familias”, comparte.

María Callas, Queen y Antonio Banderas

Pero un teatro sin su cartelera no tendría sentido. El espacio central, que albergará el teatro, tendrá una capacidad de casi 1200 butacas. Su programación, que se prolongará durante los próximos 50 años, arrancará el 1 de marzo con la actuación de Santiago Segura, José Mota y Flo con su espectáculo Dos tontos y yo. Para ellos serán todos los domingos de marzo.

Junto a ellos, en su apuesta por nuevos formatos y espectáculos novedosos, el Gran Teatro Bankia Príncipe Pío acogerá a María Callas en holograma. Se trata esta de una innovación tecnológica en 3D que transportará a la cantante lírica hasta la estación de Madrid, junto a la Orquesta Sinfónica de Bankia (OSB), del 3 al 21 de marzo.

Interior del teatro

Explica Luis Álvarez que fue Antonio Banderas quien en 1993 “visualizó esto y él fue el que consiguió la licencia”. Por eso era importante que él también estuviera. “Banderas me recibió en su casa. Le conté que cuando quise ser actor a los 18 años él era lo que yo quería ser y que nada me haría más ilusión que fuera él el que estrenase el proyecto de mi vida”. Lo hará a partir del 4 de abril, con la obra que el actor malagueño produce y codirige, A Chorus Line, que llegará por primera vez a las tablas de Madrid, después de su estreno en Málaga.

Por su parte, cerrará la programación de este año un musical. Coproducido por Brian May y Roger Taylor, We will rock you, que regresa a Madrid 17 años después de su estreno, devolverá a la capital la música de la banda británica, Queen, a partir del 7 de agosto.

@mailouti