Asamblea general de la SGAE. Foto: Javier Carvajal/SGAE

Amplio pero insuficiente, así ha sido el ‘sí' que la asamblea general extraordinaria de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha dado a los nuevos estatutos presentados por su nuevo presidente, el músico José Ángel Hevia. Con un total de 22.536 votos, 13.074 (58,1%) han sido a favor, 9.220 en contra (40,9%) y 242 han sido abstenciones (1%). Los positivos no han sido bastantes porque se necesitaba una mayoría de dos tercios para aprobar una reforma estatutaria que adecúe el funcionamiento de la entidad a la normativa europea que regula la actuación de las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual en toda la Unión, traspuesta a la Ley de Propiedad Intelectual española mediante un Real Decreto el pasado 13 de abril.



"Las modificaciones introducidas en los Estatutos, para adaptarlos a la normativa vigente, suponían una mayor exigencia de transparencia, reforzaban la supervisión a través de nuevos mecanismos de control y otorgaban mayores poderes y competencias a la Asamblea General. En cualquier caso, se trataba estrictamente de los cambios exigidos por la nueva legislación", informa la SGAE en un comunicado.



Esas nuevas competencias que tendría la asamblea general según los estatutos incluyen "a ratificación de la política y el reglamento de reparto, la aprobación de la compraventa de inmuebles y la elección de los miembros de la Comisión de Supervisión (órgano de nueva creación). De forma paralela, el presidente de la Junta Directiva perdía poder ejecutivo", explica la entidad. "En términos de transparencia, los nuevos estatutos obligaban a la Junta Directiva a elaborar un Informe Anual de Transparencia, que debía ser igualmente refrendado por la Asamblea General".



No obstante, el resultado muestra que el nuevo presidente concita más apoyos que su antecesor en el cargo, José Miguel Fernández Sastrón, que ya presentó una propuesta de estatutos que fue rechazada de manera contundente, con dos tercios de los votos en contra.



La no aprobación de los nuevos estatutos coloca el balón en el tejado del Ministerio de Cultura, que puede verse obligado a intervenir en el proceso y dar por buena la mayoría obtenida este jueves aunque no alcance los dos tercios de los votos. En un comunicado, el ministerio afirma que "está preocupado por los resultados de las votaciones que ha conocido a través de la prensa. Los artículos periodísticos parecen reflejar que no se han subsanado los aspectos que solicitó el Departamento a través de un apercibimiento cuyo plazo vence mañana [por hoy]".



Por lo tanto, el ministerio que encabeza José Guirao va a requerir a la SGAE que en el plazo máximo de cinco días hábiles envíe el acta de la reunión de la asamblea para evaluar la situación y tomar "una decisión dentro de los parámetros que prevé el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI. art. 149 y 192.9) en aras de la preservación del interés general de los asociados para proteger los legítimos derechos de los autores y demás titulares de derechos que son miembros de la SGAE".



Un palo en la ‘rueda'

Por otra parte, en la asamblea se aprobó, con un 54,7% (suficiente en este caso) la nueva normativa de reparto de beneficios, que afecta principalmente a la del horario nocturno en televisión, es decir, la que atañe a la polémica "rueda". La nueva Ley de Propiedad Intelectual limita que los ingresos generados por la emisión de música en la franja nocturna al 20 % del total recaudado a las televisiones, mientras que en algún ejercicio se ha llegado a superar el 70 %, cuando la audiencia en estas horas no supera el 1 %, ocasionando una larga y enquistada polémica entre los socios de la entidad, ya que solo unos pocos se beneficiaban de esta práctica.



También se votaba este jueves la ratificación de las cuentas del reparto de derechos de Ejecución del mes de diciembre, que han sido rechazadas. De un total de 21.823 votos, 9.870 (45,2%) han sido a favor, 11.617 en contra (53,2%) y 336 se han abstenido (1,5%).