Entrada del Teatro Guindalera

La sala alternativa madrileña fundada por Juan Pastor Millet en 2003 abandona su programación pero continúa como centro de creación e investigación teatral.

La Guindalera, una de las salas de teatro más destacadas de la escena alternativa de Madrid, echa el cierre como sala de exhibición ante la imposibilidad económica de mantener una programación estable, según ha explicado en una carta abierta el actor, dramaturgo y director de escena Juan Pastor Millet, fundador del proyecto en 2003. No obstante, el espacio mantendrá de momento su actividad como centro de creación: "El Teatro Guindalera se convierte así en un lugar donde únicamente se ensayarán nuestros espectáculos -que deberán exhibirse en otros teatros-, o se llevarán a cabo otros proyectos de investigación teatral", explica Pastor.



"Después de muchos años buscando soluciones cada vez más ingeniosas, llega el momento en el que en la balanza pesa más la desesperación del presente (el 21% del IVA es solo un matiz más) que la esperanza de un futuro mejor -en el que siempre habíamos creído-, especialmente porque llegamos a la conclusión de que nuestras administraciones no sólo son incapaces, sino que no tienen interés en proyectos como el nuestro", lamenta el fundador del teatro.



El dramaturgo, además, critica que se inyecte dinero público a grandes festivales y se desatienda a salas modestas como la suya: "Hay que añadir que las instituciones apenas ayudan a las salas de creación, pero se vuelcan con festivales que todo el mundo difunde y de los que se sienten muy orgullosos (Fringe, Talent, Surge...), que no miran por la calidad de la programación ni por la profesionalidad o legalidad de las personas que participan".



Pastor reconoce que había otra alternativa para mantener la programación, pero iba en contra del espíritu de su proyecto: "Es verdad que una posible solución para evitar el cierre sería la de renunciar al centro de creación para convertirnos en sala multiprogramación, programando incluso varios espectáculos diarios o exigiendo un porcentaje superior a las compañías. Pero, por razones que nos alejan de nuestros objetivos anteriormente expuestos o, simplemente, por dignidad profesional, nos negamos a ello. No buscamos la supervivencia a través de un servicio comercial".



El cese como sala de exhibición tendrá lugar el 17 de julio, fecha de la última función de Fuga Mundi, la obra que actualmente tiene en cartel. Después dedicarán su espacio de la calle Martínez Izquierdo, en el barrio de la Guindalera de Madrid, a ensayar dos de sus producciones que se exhibirán en otros teatros: Las tres hermanas, de Chéjov, que iniciará gira en octubre; y El año del pensamiento mágico, que está programado para noviembre en el Teatro de la Abadía. "Durante ese tiempo de reflexión veremos si la situación cambia y se ofrece otro tipo de ayuda para centros como el nuestro", explican también los responsables del proyecto en su página de Facebook.