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Un mal día lo tiene cualquiera, pero la ciencia afirma que el último lunes de enero es estadísticamente el momento del año en el que más bajos están los ánimos para la mayoría de la población.

Blue Monday lo llaman, argumentando que es un día en el que confluyen factores como la cuesta de enero, la ausencia de días festivos en el horizonte o el mero hecho de que los lunes ya son complicados de por sí.

Por suerte, la ficción puede ser un buen revulsivo para contrarrestar tal desasosiego. Aquí diez películas reconfortantes que a buen seguro nos ayudarán a sobrevivir esta fecha tan complicada.

Rental family (2025)

Para aquellos que quieran ir al cine y salir de la sala con una sonrisa en la cara. Un filme de la directora japonesa Hikari que tiene como telón de fondo la soledad crónica que sacude a la sociedad japonesa. Un problema que incluso se ha intentado paliar desde el gobierno nipón con la creación de un Ministerio de la Soledad.

El oscarizado Brendan Fraser encarna a Philip Vanderploeg, un actor estadounidense venido a menos que sobrevive en Tokio interpretando papeles de poca monta. Su vida da un giro cuando comienza a trabajar para una empresa en la que se alquilan actores para hacerse pasar por familiares, amigos y similares para situaciones reales.

No podrá evitar, sin embargo, involucrarse más de la cuenta en algunos de sus trabajos. Una película que, pese a situarse en un contexto como el Tokio actual, transmite un sosiego y una calidez tan contradictorios como satisfactorios, con un Fraser entrañable al que es imposible no querer.

Volveréis (2024)

Jonás Trueba hace de la repetición una virtud en Volveréis. Una comedia estrenada en 2024 en la que la insistencia en repetir la misma narrativa hace que el espectador pase de la sorpresa y el desconcierto iniciales al cariño y la simpatía por unos personajes que cada vez se vuelven más humanos.

Ale (Itsaso Arana) y Alex (Vito Sanz) deciden separarse después de más de diez años de relación. En ese momento deciden cumplir una de las excentricidades que suele defender el padre de ella: se deberían celebrar los divorcios, no las bodas.

A partir de ahí asistiremos a una serie de gags en los que una y otra vez ambos personajes, juntos o por separado, tendrán que compartir su idea con sus seres queridos y conocidos, recurriendo siempre a los mismos argumentos que parecen perder cada vez más consistencia conforme pasa el tiempo. Una película divertida, absurda y humana.

Paddington 2 (2017)

Las segundas partes sí que son buenas. Al menos de vez en cuando. La continuación de la historia del oso Paddington nos muestra a su protagonista totalmente integrado en el hogar de los Brown, la familia que le acogió en el primer filme cuando se vio obligado a huir de la selva peruana donde nació rumbo a Londres.

En esta ocasión, este oso creado originalmente por el escritor Michael Bond se dispone a hacer una serie de trabajos con los que ganar el dinero suficiente para comprarle un libro a su tía Lucy como regalo para su centenario. Desgraciadamente, una noche es testigo del robo de dicho volumen, crimen por el que es incriminado y arrestado.

Una entretenida y tierna comedia familiar que se sirve de las mismas fórmulas que la primera parte, mejorándolas. Destaca la presencia de Hugh Grant en un divertido papel antagonista.

Captain Fantastic (2016)

El siempre magnético Viggo Mortensen protagoniza esta película sobre el amor paternofilial que diez años después de su estreno sigue siendo igual de enternecedora y refrescante. Junto a él, un reparto de excelentes actores jóvenes hacen que encontremos en las interpretaciones uno de los principales atractivos del largometraje dirigido por Matt Ross.

Ben (Mortensen) vive desde hace diez años junto a sus seis hijos en un bosque remoto del noroeste de los Estados Unidos alejados del resto de la civilización. Trata de evitar de esa manera que la vida moderna y la sociedad de consumo contamine la forma de pensar de sus hijos, a los que cría personalmente basándose en una especie de educación ilustrada alternativa.

Relato amable antisistema con cierta herencia del Walden de Thoreau que hace las delicias de todos aquellos que sueñan con vivir ajenos al barullo de las ciudades.

Primos (2011)

Una comedia española que tiene la virtud de transportarnos a los días de verano. Dirigida por Daniel Sánchez Arévalo, es este un divertido filme que juega de forma desenfadada con los recuerdos de juventud y la nostalgia de un pasado más sencillo con el que uno se desea reconciliar.

Quim Gutiérrez encarna a Diego, un hombre al que su novia (Nuria Gago) abandona el día antes de su boda. Con el corazón roto y en un impulso irreflexivo, decide volver junto a sus dos primos (Raúl Arévalo y Adrián Lastra) a Comillas, el pueblo cántabro donde veraneaban de pequeños. Allí pretende recuperar a Martina (Inma Cuesta), su primer amor.

Con un argumento poco complejo y una buena dosis de risas aseguradas, es una forma perfecta para relajarse sin complicaciones y acabar bien el día.

El sol del futuro (2023)

Dirigida por Nanni Moretti, he aquí una ingeniosa y complaciente combinación entre comedia y drama sobre las trabas a las que se enfrenta un director de cine en el rodaje de su nueva película.

Giovanni (interpretado por el propio Moretti) es un conocido cineasta italiano que está preparando una película sobre un secretario del Partido Comunista Italiano en el contexto de la revolución húngara de 1956 y el conflicto con su mujer cuando esta se alinea con la causa magiar.

Lamentablemente, Giovanni verá en riesgo todo su trabajo cuando ya lleva buena parte del rodaje realizado, momento en el que toda su vida se pone patas arriba: su productor entra en quiebra, su mujer le confiesa que quiere la separación, su hija no le habla...

Los que se quedan (2023)

Una película ácida e inteligente que apuesta por echar la vista atrás al ambientarse en las Navidades de 1970 y zambullirse en el humanismo y la conciencia político-social característicos de aquellos tiempos. Cuenta, además, con un guion sublime y unas interpretaciones sobresalientes.

Paul Giamatti es Paul Hunham, un profesor cascarrabias de un prestigioso internado de Nueva Inglaterra que se ve obligado a pasar las vacaciones navideñas en el centro para cuidar de un grupo de estudiantes que no tienen a dónde ir durante esos días.

Conmovedora a más no poder, podemos sentir en cada secuencia, tal y como afirmaba el crítico Carlos Reviriego para El Cultural, el amor que siente el director, Alexander Payne, por sus personajes.

Pequeña Miss Sunshine (2006)

Una reconfortante y extravagante road movie dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris que cumple 20 años y que se hizo con los Oscar a Mejor guion original y Mejor actor de reparto (Alan Arkin).

Divertida y excéntrica, nos cuenta la historia de los Hoover, una familia disfuncional (un abuelo cocainómano y mal hablado, un padre fracasado, un tío que se está recuperando de un suicidio...) en la que Olive, la hija pequeña, actúa de contrapunto luminoso.

Cuando invitan a la niña a participar en el concurso 'Pequeña Miss Sunshine', en California, toda la familia emprende un viaje de tres días en una vieja furgoneta Volkswagen para acompañar hasta allí a la pequeña. Por el camino, las relaciones entre los distintos componentes de la familia apuntalan un filme intachable.

Begin Again (2013)

Con un reparto estelar (Keira Knightley, Mark Ruffalo y Adam Levine) en el que la música es también protagonista, nos encontramos aquí con un cálido relato sobre las segundas oportunidades y la pasión por la música dirigida por John Carney.

Gretta, una cantautora que busca su sitio en el mundo musical, queda devastada cuando su novio (Adam Levine), también músico, rompe la relación en el momento en el que alcanza el estrellato.

Durante una actuación en un bar en Manhattan, un productor de discos recién despedido (Mark Ruffalo) queda entusiasmado al verla cantar. Es la última oportunidad de ambos personajes para alcanzar sus metas.

Robot Salvaje (2024)

La mejor película de animación de 2024 para el crítico de El Cultural Javier Yuste, que lo describía como un emotivo y bello canto ecologista que cuenta con encantadores personajes, una mirada desprejuiciada a la muerte y unas secuencias de acción trepidantes.

Una sensible fábula que nos cuenta la historia de un robot que naufraga en una isla deshabitada. Tendrá entonces que adaptarse a este nuevo ecosistema, entablando relaciones con los animales del entorno y adoptando a un pequeño ganso huérfano.