Con más de dos millones de ejemplares vendidos, según la editorial, la novela El médico, escrita por el estadounidense Noah Gordon, es prácticamente sinónimo del propio concepto de best seller.
Con una trama “grandiosa” ambientada en el siglo XI, se trata de un novelón de 800 páginas sobre un huérfano inglés (a los best sellers les encantan los huérfanos) con un talento natural para la sanación que acaba estudiando medicina en Persia y aprendiendo una tradición milenaria desconocida -y despreciada- en Occidente.
El libro, curiosamente, no tuvo demasiado éxito en Estados Unidos, pero arrasó en Europa, especialmente en nuestro país y en Alemania, país este último del que proceden sus sucesivas adaptaciones cinematográficas. La primera parte, estrenada en 2013, atrajo a más de un millón de espectadores a las salas españolas.
Sin duda, su búsqueda de la intersección entre la cultura occidental cristiana, la persa islámica y la judía resuena con especial fuerza en España, ancestral país de las tres religiones “del libro”, que en ese siglo XI de la trama florecieron con extraordinario vigor.
La segunda parte llega más de diez años después, con el mismo director tras la cámara, Philip Stölzl, el mismo Tom Payne interpretando al protagonista, Rob Cole, un presupuesto millonario y la voluntad de contar una historia épica, de esas “más grandes que la vida”, que da testimonio de “la fuerza del espíritu”.
Intolerancia en Occidente
En la primera parte, Cole huye de Inglaterra rumbo al actual Irán con el objetivo de estudiar con el mítico Avicena (Ben Kingsley). Para ello, deberá hacerse pasar por judío, ya que su escuela no admite cristianos. El joven médico prospera, llega a ganarse el favor del Sha, pero ese centro de saber e instrucción que es la Isfahán de la época se derrumba finalmente por el fanatismo religioso islámico.
La secuela comienza justo entonces, con la huida de Cole, su mujer embarazada y sus amigos -casi todos judíos- de regreso al Londres natal del protagonista. Una mala idea, según uno de sus camaradas, que insiste a lo largo de toda la película en que deberían marcharse a Córdoba, donde por aquel entonces aún convivían con cierta armonía las tres religiones monoteístas más extendidas del mundo.
La cosa empieza mal, con un naufragio en las costas inglesas en el que muere la mujer embarazada del protagonista. Una vez llegados a su destino, el médico deberá luchar contra los prejuicios racistas de sus colegas, que desprecian la medicina oriental, pero poco a poco irá ganando prestigio gracias a sus excepcionales dotes y al magnífico legado de aprendizaje de su antiguo maestro.
Tom Payne en 'El médico II'
Como en la primera parte, la ascensión al éxito de Cole se producirá gracias a sus servicios a la corona -salva al rey y aparta de la corte a un médico con malas intenciones-, en una película que aborda intrigas shakesperianas con astucia y dosis de diversión.
Aquí la villana es la reina, Mercia (Emily Cox), y para que todo sea más novelesco -en la estela de La vida es sueño de Calderón con ese príncipe encadenado que cree estar loco-, hay una legítima heredera encerrada en una torre, a la que acusan de estar "poseída por el diablo".
El tema de la película, además de la exaltación de la tolerancia religiosa y cultural, es otro clásico del cine épico: los males y calamidades que conlleva el rencor. El pobre Cole -no olvidemos que es un huerfanito-, cuando cree haber formado una familia, pierde a su mujer y a su hijo nonato, oscureciéndose su corazón y perdiendo su bondad. Una bruja buena le recuerda que, si se deja llevar por el resentimiento, acabará convirtiéndose en un hombre malo.
Pero Cole es bueno, ya se sabe, y El médico II vuelve a someter a su protagonista a todo tipo de desdichas, de las que emerge, como siempre, con el corazón puro y las buenas intenciones intactas.
Con una duración superior a las dos horas, lo mejor que se puede decir de la película es que pasan volando. Nada nuevo bajo el sol: el filme contiene todos los ingredientes del buen best seller, sin que falte ni uno solo. Pero es mandanga de la buena y se beneficia de una esmerada reconstrucción de la época que complacerá a los aficionados a la Historia.
El médico II
Director: Philipp Stölzl.
Guion: Jan Berger, Caroline Bruckner, Philipp Stölzl.
Intérpretes: Tom Payne, Aidan Gillen, Owen Teale, Liam Cunningham, Emily Cox, Emma Rigby.
Año: 2025.
Estreno: 1 de enero
