Sostiene Guillermo del Toro, cineasta aficionado a lo fantástico y lo extraordinario, que sigue habiendo monstruos y que están debajo del agua. Sin duda, en los océanos viven cientos de miles de especies desconocidas en un microcosmos tan enigmático como fascinante. El cine, de vez en cuando aunque no en demasiadas ocasiones, fija su vista en ese rico mundo como hemos visto en películas tan distintas como Abbys (1989), de James Cameron, la saga de los pececitos parlantes de Disney que arranca con Buscando a Nemo en 2003 o la propia La forma del agua, de Del Toro. Underwater, película dirigida por William Eubank con Kristen Stewart como carismática protagonista, nos propone un viaje a las profundidades para pergeñar un thriller de acción en el que la sufrida actriz y un equipo de científicos de una base submarina deben enfrentarse a unos sanguinarios monstruos que no están dispuestos a dar tregua con sus malévolas intenciones.

Lo mejor de Underwater es que Eubank no pretende hacer nada más, y nada menos, que lo que tiene entre manos, una película de acción trepidante en la que a los cinco minutos los personajes comienzan a correr como posesos y no paran hasta que llega el último plano. Y lo peor, que el director no logra que ese mundo submarino del filme sea demasiado original ni demasiado atractivo. Estamos ante una película excesivamente oscura en la que muchas veces se tiene la impresión de que los personajes están en una nave espacial y no atrapados debajo del agua, a decenas de kilómetros de distancia de la superficie. Con Vincent Cassel como valiente capitán y un grupo de treintañeros que ni en las circunstancias más horribles dejan de ser chistosos, la desdichada heroína sufre como una posesa para llegar a un transbordador que pueda devolverla a casa.

UNDERWATER I Tráiler Oficial I Ya en cines

Planteada como un homenaje a esas viejas películas de serie B de la edad dorada de Hollywood en la que gran parte de la gracia consistía en ver a jovencitos huyendo como carneros degollados de un monstruo o siendo devorados por él, Kristen Stewart tiene el suficiente carisma como para llenar la pantalla con su presencia. De susto en susto, el problema de Underwater no es solo que nos deja con la constante sensación de que el escenario de la película podía dar mucho más de sí, también que tienes la impresión de que ya la has visto antes y mucho mejor. Con Alien de Ridley Scott como claro referente, casi nada sorprende en esta película rutinaria a pesar de ese giro final un tanto ridículo y bastante increíble (estamos ante un caso de generosidad humana más bien insólito) con el que Eubank quiere desconcertarnos, sin conseguirlo.

@juansarda