Cooper en un momento de Twin Peaks

¿Por qué nos fascina Twin Peaks? ¿En dónde radica su poderosa atracción? ¿Cuáles son los entresijos de una producción que cambió la historia de la televisión? Retorno a Twin Peaks (Errata Naturae) trata de despejar algunas incógnitas de la serie con entrevistas a David Lynch y David Chase, creador de Los Soprano, y textos de Nacho Vigalondo o Michael Chion.

"Dentro de 25 años volveremos a vernos", le decía Laura Palmer al Agente Cooper en la archiconocida, hiperparodiada y multihomenajeada Habitación Roja, ese lugar de cortinas encarnadas en el que se habla hacia atrás y hay música en el aire. Lo cierto es que han trascurrido algo más de 25 años, pero a final de este mes de mayo, tras una presentación en el Festival de Cannes, llegará por fin a las pantallas una nueva temporada de Twin Peaks, de la que apenas sabemos qué actores retomarán sus papeles y qué nuevos intérpretes participarán. La producción está rodeada de misterio y ya solo el hecho de que David Lynch vuelva a rodar tras 11 años del estreno de su última película, Inland Empire (2006), convierte este regreso en todo un acontecimiento, pues estamos ante uno de los creadores más laberinticos e identificables de la historia del cine. Pero además Twin Peaks supuso una revolución en la pequeña pantalla, un fenómeno de masas que mantuvo a los espectadores pegados a la televisión y que se puede entender como el origen de la edad dorada de la ficción catódica, con series como Los Soprano, A dos metros bajo tierra, The Wire...



¿Pero por qué se convirtió Twin Peaks en un fenómeno inmortal y de culto? A indagar en esta cuestión se dedica Regreso a Twin Peaks (Errata Naturae), un oportuno libro coordinado por Enric Ros y Raquel Crisóstomo que incluye entrevistas con el propio David Lynch y con David Chase, creador de Los Soprano; y textos de Nacho Vigalondo, que escribe sobre el desconocido final alternativo del piloto y de la importancia que tuvo la serie en su cine; Michael Chion, máximo especialista mundial en la obra de David Lynch; y de otros autores que analizan distintos temas y aspectos de la producción desde perspectivas relacionadas con la naturaleza, la filosofía, la historia, lo salvaje o el mal.



Del culebrón al surrealismo

Poco tenía que ver la televisión a finales de los 80 con la libertad creativa que experimentan los directores hoy en día en el mismo medio. En aquel momento expandir los límites del culebrón norteamericano con toques de género negro era atrevido, sin embargo Lynch y su compañero Mark Frost, coautor de la serie, se atrevieron a reventar esos límites para introducirnos en un mundo misterioso e impredecible que conectaba con los delirios del surrealismo. Regreso a Twin Peaks incluye una jugosa entrevista con David Lynch, realizada por Chris Rodley, que aborda éste y muchos otros temas en torno a la producción de la serie. En ella el director explica que el origen del proyecto fue la imagen de un cadáver flotando en la orilla de un lago pero que no sabe "qué hizo que Twin Peaks se convirtiera en Twin Peaks". "No creo que ni nosotros mismos lo supiéramos. Pero la ABC dijo que querían hacer un piloto", explica el director de Mullholland Drive.



La entrevista aborda la excelente relación de Lynch con Mark Frost ("Esta muy preparado en aspectos en los que yo no lo estoy. Siempre ha entendido lo que yo decía"); la gestación del impagable score de Angelo Badalamenti; el fichaje de Sheryl Lee para interpretar al cadáver más bello de la televisión y la selección del resto del reparto; la manera en la que el operador de cámara Frank Silva acabó interpretando a Killer Bob; la decepción por que los directivos de la ABC les obligaran a desvelar la identidad del asesino; su ausencia en la segunda temporada, motivada por el rodaje de Corazón Salvaje o los problemas de rodar para la televisión. "La fuerza de la mayoría de las películas radica en la grandeza de la imagen y del sonido y de la historia de amor. En televisión, el sonido sufre y el impacto sufre. Solo con un parpadeo, o con un mínimo movimiento de cabeza, ves el aparato de televisión, ves la alfombra, ves un papelito en el que hay algo escrito, o una tostadora, o lo que sea. En un segundo estás fuera de la película. En un cine, cuando la pantalla es grande y el sonido está bien, una película adquiere mucha fuerza, aunque sea lamentable", explica Lynch en el libro.



Uno de los textos más interesantes y esclarecedores del libro es el que escribe Michael Chion, 'Bienvenidos a Lynchtown'. En él establece tres categorías de personajes entre la fauna de Twin Peaks: los personajes fieles a cierto papel (Truman o James); los personajes marcados como exóticos, tipificados por una característica física (Donna o Cooper), y los personajes que poseen de entrada o adquieren en el trascurso de la serie una categoría mítica (Bob o la mujer del leño). Sin embargo, "lo característico de Twin Peaks, no es que todo el mundo esté loco, sino que los cuerdos no encuentran excéntricos a los excéntricos", apunta Chion. Otros aspectos que aborda en su texto, como la épica o el llanto, iluminan gran parte de las claves de la serie.



Por su parte, Nacho Vigalondo se sirve del montaje alternativo del episodio piloto destinado al público europeo para explicar su admiración por la serie. En este montaje alternativo aparece por primera vez La Habitación Roja. Vigalondo escribe al respecto: "Para todos los que conocían a Lynch de antemano el sueño de La Habitación roja supuso la confirmación de que el David Lynch de Cabeza borradora no se había adaptado a los márgenes del medio, sino que se había agazapado dentro de ellos para saltar propulsado por un muelle a la primera ocasión".



Además, en Retorno a Twin Peaks, Aarón Rodríguez desgrana conceptos como mundo, existencia y belleza bajo la cafeinada óptica filosófica del agente Cooper; Michel Thomas Carrol aborda el contexto, esa naturaleza que es, sin duda, un personaje más de este pequeño pueblo de montaña; Enric Ros nos adentra en los bosques del mal; Carlos Losilla ensaya un agudo retrato del rostro mutante de Laura Palmer y, entre otros varios otros, Raquel Crisóstomo desmenuza la impronta simbólica de la serie a través de diversas imágenes fecundas. En definitiva, una magnífica oportunidad para retornar a Twin Peaks antes de que Twin Peaks nos retorne a nosotros.



@JavierYusteTosi