Concha Velasco posa con su Goya de Honor. Foto: Antonio Heredia

Los asistentes a la tradicional fiesta de los nominados a los Premios Goya se rindieron anoche a los pies de Concha Velasco, La veterana actriz recogió el Goya de Honor en una velada en la que la complicada situación que atraviesa el cine español también acaparó su dosis de protagonismo. El presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, hizo mención de los momentos difíciles que vive el séptimo arte en el país, aunque matizó que la crisis afecta al cine "al igual que todo el mundo, no somos una excepción".



González Macho dedicó unas emotivas palabras a Concha Velasco, "un ejemplo para todos los nominados, como persona y como profesional". "Si hacéis lo mismo que ella quizás algún día llegaréis a tener su misma juventud", señaló durante su discurso, en el que puso de relieve la "calidad humana" de la actriz que "trasciende fuera de la profesión". "No conozco a nadie que haya dicho nada malo de ti", subrayó.



Tras sus palabras, un vídeo recogió gran parte de su trayectoria cinematográfica, un recuerdo en el que se repasaron algunos de los mejores momentos, junto a Tony Leblanc y José Sacristán. "Si la historia de España se pudiera contar con cómicos", los mejores ejemplos serían los dos intérpretes y ella misma, bromeó la artista, quien manifestó que este es "el premio más importante" de su vida. "Esto no acaba aquí, lo mejor está por llegar", afirmó. A su juicio, se trata de un justo galardón: "Con más de 70 años y 125 películas creo que sí me lo merezco. Trabajo en el cine desde antes de que Franco fuera sargento". Y añadió: "Si el cine no existiera lo habría inventado yo".



La actriz recibió en 1987 la Medalla de Oro de las Bellas Artes y en 2003 la Medalla de Oro de la Academia, y ha sido candidata dos veces al Premio Goya: en 1989 como Mejor Actriz de Reparto, por Esquilache; y en 1996 como Mejor Actriz Protagonista, por Más allá del jardín. Además, ha desarrollado una importante carrera sobre los escenarios y en televisión.