El director surcoreano Kim Ki-duk.



El palmarés del Festival de Venecia se ha cerrado con una sorpresa. El director surcoreano Kim Ki-duk se ha alzado con el León de Oro a la Mejor Película por Pietà, una violenta historia sobre un prestamista que no duda en agredir a los que no le pagan a tiempo confrontado con una mujer que dice ser su madre. The Master, que narra los inicios de la Iglesia de la Cienciología, se ha llevado el León de Plata a la Mejor Dirección para Paul Thomas Anderson, a pesar de ser una de las candidatas favoritas al galardón de Mejor Película.



La Copa Volpi a la mejor actriz ha caído en manos de Hadas Yaron por su papel en la israelí Fill the Void. El premio a mejor actor, ex aequo, es para Philip Seymouf Hoffman y Joaquin Phoenix, por sus actuaciones en The Master. El galardón Marcello Mastronianni a actor emergente se lo ha llevado Fabrizio Falco por Bella Addormentata, de Marco Bellocchio, y el Luigi de Laurentis a la mejor Ópera Prima se le ha otorgado a Ali Aydin por Kuf (Mold).



Olivier Assayas se ha alzado con el Premio al Mejor Guión por Après Mai, una reflexión sobre la adolescencia enmarcada en la revuelta de 1968. El Premio Especial del Jurado ha recaído en Ulrich Seidl por Paradise: Faith. El galardón a la mejor contribución técnica ha sido para Daniele Cipri por E stato il figlio.



En la sección Horizontes, el premio se lo ha llevado Three Sisters, de Bing Wang, y Tango Libre, de Frédéric Fonteyne, ha conseguido el Premio Especial del Jurado.