Ivan Candero
Casa sin fin. Dr. Fourquet, 11. Madrid. Hasta el 23 de julio. De 500 a 3.000 €
Ivan Candero: Colibrí congelado(2016)
Su nombre despierta cada vez más expectativas entre la joven generación de artistas latinoamericanos. Recuérdenlo: Iván Candeo (Caracas, 1983). En 2009 debutó en Oficina#1, un espacio independiente liderado por artistas en Venezuela, con su primera individual titulada Dragster, poniendo las bases de lo que sería su trabajo hasta hoy: las paradojas del movimiento, una reflexión sobre cosas quietas que se mueven y cosas móviles que aparecen inertes. La vida como una naturaleza muerta, quieta pero viva. Lo vemos también ahora en la exposición que le dedica Casa sin fin: Vuelo de colibrí. Entre las obras, hay un vídeo que proyecta 29 colibrís por segundo. Pertenecen a la colección ornitológica de William H. Phelps, una de las más importantes de Suramérica. Candeo hace coincidir lo inmóvil con lo móvil, o la muerte con la animación, poniendo bajo sospecha los dispositivos de observación, vehículos audiovisuales, aparición y desaparición. Es la última exposición que hace esta galería en el número 11 de la calle Dr. Forquet, ya que a partir de septiembre abre un nuevo espacio muy cerca, en el número 8, mucho mayor que el actual, con el que celebran cinco años en la capital.Basurama
Galería Moisés Pérez de Albéniz. Dr. Fourquet, 20. Madrid. Hasta el 25 de julio.Uno de los vídeos de Basurama entre cartones
Patricia Treib
Galería Marta Cervera. Valencia, 28. Madrid. Hasta el 28 de julio.Pinturas de Patricia Treib
En la galería Marta Cervera, At the same time, dice el título, encontramos un mensaje más amable en las pinturas de Patricia Treib (Saginaw, Michigan, 1979). Es una de las artistas americanas más cotizadas por el mercado. Sus cuadros tienen ritmo propio, discreto pero alegre, como una pieza para piano interpretada con una guitarra eléctrica. Hay detalles, ausencias y cambios de perspectivas. Treib a lo que se dedica es a mirar y a desmontar todo lo que ve. Luego lo traslada al lienzo tirando de referentes, de Piero della Francesca a Cezánne, como si fueran una acumulación de notas. Hay cierta energía latente entre los colores y las formas, algo que campa a sus anchas por la sala, que abre el paso y paradójicamente lo cierra. La vida es movimiento, parecen decir. Avancen.@bea_espejo