Vista de la exposición

Galería Travesía Cuatro. San Mateo, 16. Madrid. Hasta el 30 de julio. De 600 a 6.000 euros.

Huele a trigo al entrar en la galería Travesía Cuatro. Una gran montaña de sacos colgados del techo nos da la bienvenida y el primer mazazo crítico de Asunción Molinos (Aranda del Duero, 1979). Dumpling, se titula. Alude al Programa Mundial de Alimentos (WFP) y la ayuda que ofrece a pequeños agricultores, a la economía que regula el acceso de los alimentos y a los sistemas de distribución actuales. A estrategias de especulación. A pocos pasos, un neón se apropia del lema del mercado de valores que más futuro tiene, el intangible: "Compra el rumor y vende la noticia", leemos. Otra obra igual de inmaterial da un paso más allá en la lectura que hace esta artista sobre las causas del HAMBRE con mayúsculas que da título a la exposición: la fotografía de un montón de polvo tras barrer el almacén de un agricultor tras vender la cosecha, le sirve para lanzar una dura crítica sobre los precios de los cultivos y las rentas agrarias.









Todo lo que vemos en esta estupenda exposición, la primera individual de la artista en la galería, que ganó uno de los premios de Generaciones 2013 y ha participado de Campo Adentro, es el resultado de su estancia en Delfina Foundation de Londres, dentro del programa de residencias The Politics of Food (Las políticas alimenticias). Es el tema de fondo de otro de sus últimos proyectos, desarrollado durante su estancia en Egipto, donde vive desde 2010, y que acaba de presentar en Casa Árabe: el Museo Agrícola Mundial. Inspirándose en el ecléctico Museo de Agricultura de El Cairo, Asunción Molinos ha recreado la atmósfera y el lenguaje visual del antiguo museo, pero con discursos contemporáneos entorno a la biotecnología en la producción de alimentos. Cultura campesina y mirada antropológica para entender los cambios en el entorno rural hoy.