Fue uno de los últimos grandes pintores de cámara europeos y, al mismo tiempo, uno de los grandes precursores del arte moderno. Su pintura abarca un amplio periodo que va desde los últimos compases del Rococó hasta el Romanticismo y durante décadas forjó un legado que ha inspirado a generaciones de artistas. Sus pinturas, sus dibujos y estampas reflejan la España en la que vivió con sus supersticiones, sus miedos y heroicidades. Una gran parte de la obra de Francisco de Goya (Fuendetodos, 1746- Burdeos, 1828) se reúne, a partir de este domingo, en la Fundación Beyeler de Basilea en la mayor retrospectiva del pintor hasta la fecha fuera de España.

La exposición, organizada con la colaboración del Museo del Prado, que ha prestado una docena de piezas, reúne las obras más representativas del genio aragonés junto a algunas raramente expuestas procedentes de museos y de colecciones particulares de Europa y América. “Goya fue tanto un pintor de retratos impresionantes como un inventor de mundos pictóricos enigmáticos y muy personales. Precisamente de estas contradicciones se extrae la fascinación que genera”, afirma Martin Schwander, comisario de la muestra.

En realidad, que la exposición se celebre coincidiendo con el 275.º aniversario de su nacimiento no entraba dentro de los planes originales de la Fundación Beyeler (estaba prevista para mayo de 2020) pero la pandemia así lo ha querido. Lejos de sentirlo como un traspiés Schwander cree que “la exposición ha ganado en actualidad y resuena con los tiempos que vivimos ahora”. En total, 75 pinturas y un centenar de grabados y dibujos son las que ilustran cómo el pintor “fue uno de los pioneros del arte moderno”. 

Goya, profano y sagrado

La muestra presenta un relato cronológico de la vida y obra del genio. Con el foco puesto en mostrar el papel que jugó en su época así como de transmitir la originalidad de su pintura, el recorrido se abre con ejemplos de “su obra temprana y rococó”. Sin embargo, la cita hace especial hincapié en su madurez y presta atención a sus trabajos tardíos. En este sentido, el comisario asegura que se abren “perspectivas sobre el pintor” a través de “obras tanto sagradas como profanas y yuxtaponiendo representaciones de Cristo con escenas de brujería, retratos con pinturas históricas y naturalezas muertas con escenas de género”. 

Es de sobra conocido que Goya reflejó en su obra la vida social, política y religiosa de la España de su tiempo. Y lo hizo representando escenas de corridas de toros y ferias, instituciones eclesiásticas y cárceles, manicomios y tribunales de la Inquisición. En este aspecto el comisario destaca algunas piezas de pequeño formato que en su mayoría se encuentran en colecciones privadas españolas y, por tanto, han sido rara vez expuestas fuera de nuestro país. “En estas pinturas, al igual que en sus dibujos y grabados, dio rienda suelta a su inspiración interior”, arguye Schwander. 

Es el caso de la serie completa de los ocho cuadros conservados de la colección madrileña del Marqués de la Romana que se muestran por primera vez desde que se pudieron ver en el Museo del Prado. A ellos se suman, añade, los cuatro paneles con escenas de género que pertenecen a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Por supuesto, la Fundación Beyeler también presenta al pintor de la corte que fue Goya, un camino laborioso en el que se abrió paso esquivando envidias, y junto a los cuadros encargados por la realeza, miembros de la aristocracia y la próspera clase media “se encuentran las piezas con las que logró la libertad artística”. 

Schwander asegura que “su obra está llena de contradicciones”. Goya pintó cuadros bellos a la par que inquietantes, fue “un inventor de mundos pictóricos personales y enigmáticos, y al mismo tiempo uno de los últimos grandes pintores de la corte de Europa”. Le tocó vivir tiempos turbulentos como la Revolución Francesa o la Guerra de la Independencia pero siempre “logró los más altos honores al llegar a un acuerdo con estos regímenes cambiantes”

Además de sus escenas de brujas, en las que el pintor plasma la superstición de la España de su tiempo, y El sueño de la razón produce monstruos, estampa en la que visualiza y critica la irracionalidad humana, el comisario destaca la presencia de los retratos de la duquesa de Alba (1795) o la icónica La maja vestida (1800-1807) que están acompañadas por los lienzos raramente expuestos Majas en un balcón y Maja y la casamentera. “Con su representación de la feminidad seductora anticipa uno de los cuadros más bellos de Manet, El balcón”, asegura. 

Philippe Parreno entra en la Quinta del Sordo

Philippe Parreno: 'La Quinta del Sordo'

El impacto de la obra de Goya en los creadores de generaciones posteriores es evidente. Eugene Delacroix, Picasso, Miró, los surrealistas o Francis Bacon hablaron de su afinidad con su obra pero también figuras actuales como Jenny Holzer o Philippe Parreno “se refieren a Goya como una gran influencia en su trabajo”. De hecho, la exposición se complementa con la proyección de la película en la que Parreno se sumerge en las Pinturas negras. La protagonista de la obra es la Quinta del Sordo, masía que el artista compró cerca del Manzanares y donde dio vida a las tenebrosas pinturas de sus últimos años. Los 14 murales “se pintaron originalmente en su residencia, a las afueras de Madrid y probablemente no estaban destinadas a ser expuestas en público”, supone el comisario. 

La fragilidad de este conjunto, que forma parte de la colección del Museo del Prado, hace que no sea posible su préstamo de modo que Parreno las filmó durante una noche en la pinacoteca. “En la exploración artística de Parreno, estas obras maestras visionarias se filman de cerca y se completan con sonidos imaginarios. Esta fascinante instalación ilustra la influencia perdurable de Goya en las generaciones posteriores desde Picasso y Warhol hasta la actualidad”, asegura Schwander. 

Su modernidad se hace patente en sus dibujos y grabados, donde muestra un lado íntimo y personal. Es “en los dibujos posteriores donde registra tanto las impresiones de su vida cotidiana como sus pesadillas”. En definitiva, la exposición promete, en palabras del comisario, sorpresas incluso para los conocedores de Goya.

@scamarzana