P. Achiaga / Agencias
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El pintor canario Cristino de Vera, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1998, ha fallecido este viernes a los 94 años en un hospital de Madrid, ciudad en la que residía desde los 19 años, según han informado a la agencia EFE fuentes de la fundación del artista.

Con más de sesenta años de trayectoria, Cristino de Vera (Santa Cruz de Tenerife, 1931) es un referente en la pintura canaria contemporánea. Sus trabajos han estado vinculados a los sentimientos más profundos del ser humano: el dolor, la angustia, el sufrimiento, el tiempo, la soledad y la muerte.

Tras una infancia marcada por la posguerra y la escasez en el archipiélago canario, experiencias que más tarde atravesarían su imaginario pictórico, de adolescente quiso ser marino mercante y estudió en la Escuela Náutica de Santa Cruz (1944‑1946), pero pronto abandonó esa vía para entregarse de lleno al arte.

Estudió pintura con Mariano Cossío en la Escuela de Artes y Oficios de Santa Cruz de Tenerife y, en 1951, se desplazó a Madrid, donde empezó a estudiar arte con Daniel Vázquez Díaz en cuyo taller coincidió con Rafael Canogar y Rafael Moneo, entre otros. Además, asistió a clases en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando y visitaba con frecuencia el Museo del Prado y el Círculo de Bellas Artes.

Su primera participación en una exposición colectiva tuvo lugar en 1952, en la galería Xagra, mientras que su primera muestra individual se celebró en 1954, en la galería Estilo, también en Madrid, detalla la Fundación Cristino de Vera en la biografía del artista.

Cristino de Vera: 'Dos tazas de luz, dos velas largas y nubes al infinito'. Cortesía de la galería Leandro Navarro

En la década de los sesenta, gracias a una beca de la Fundación Juan March, realizó un viaje por distintos países europeos: Francia, Italia, Bélgica y los Países Bajos.

A partir de entonces, su obra comenzó a captar la atención de la crítica especializada, que ha coincidido en resaltar los valores profundamente espirituales de su pintura.

Entre las exposiciones más destacadas de su trayectoria cabe mencionar las celebradas en el Ateneo de Madrid, las Salas de la Dirección General de Bellas Artes, el Museo Reina Sofía, el Museo Arqueológico Nacional, la Abadía de Silos (dentro de un programa impulsado por el Reina Sofía), el IVAM de Valencia y CaixaForum Madrid.

En 2024, su obra viajó a las sedes del Instituto Cervantes de Roma y de París, gracias a una exposición comisariada por Juan Manuel Bonet. A estas hay que sumar numerosas exposiciones organizadas por distintos museos en Canarias.

La obra de Cristino de Vera forma parte de las colecciones del Museo Reina Sofía, los museos de Arte Contemporáneo de Madrid, de Bellas Artes Bilbao y Santa Cruz de Tenerife, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, el Museo del Monasterio de Silos, la Fundación César Manrique, el Museo Internacional de Arte Contemporáneo, el Centro Atlántico de Arte Moderno y Tenerife Espacio de las Artes.

Además del Premio Nacional de Artes Plásticas (1998), el pintor obtuvo la Medalla de Oro de Canarias (1996) y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2002). En 2005 ingresó como académico de honor en la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel. y en septiembre de 2024, el Cabildo de Tenerife le concedió la Gran Distinción de Nivaria.