En enero de 1890 Giacomo Puccini compuso, de una sola vez, un cuarteto de cuerdas al que tituló Crisantemi. Esta elegía la inspiró la muerte de Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873. El título que escogió no tiene nada de azaroso pues los crisantemos son un tipo de planta muy utilizada en los ritos funerarios. Y este réquiem es el que ha escogido el artista Eugenio Ampudia para Concierto para el Bioceno, un concierto para plantas que tendrá lugar en el Liceu de Barcelona el próximo lunes 22 de junio, tan solo un día después del fin del estado de alarma. 

Las 2.292 butacas que tiene el recinto estarán ocupadas por diferentes plantas que tendrán la oportunidad de escuchar cómo UceLi Quartet, cuarteto compuesto por los músicos Yana Tsanova (violín), Oleg Shport (violín), Claire Bobij (viola) y Guillaume Terrail (violoncelo), interpreta para ellas esta melodía. Esta propuesta simbólica que gira en torno a un cambio de paradigma fue planteada durante los meses que hemos vivido en nuestras casas. Víctor García de Gomar, director artístico del Liceu, llamó a Eugenio Ampudia para ofrecerle la posibilidad de llevar a cabo una acción en este espacio barcelonés. Durante el confinamiento hemos podido ver cómo la naturaleza ha vuelto a ocupar los espacios que el ser humano le había arrebatado. Por eso, el artista consideró que “era el momento de hablar sobre la relación entre interespecies”.

Crisantemi “es un delicado cuarteto de cuerda que tiene un tono delicioso. No es triste pero de alguna forma tiene un toque de requiem. La hemos elegido por su relación con las plantas y creemos que les puede hacer reaccionar”, comenta. En este proyecto el artista ha trabajado, como es habitual, junto a Blanca de la Torre. Juntos han hablado mucho sobre arte, ética, estética ecológica y sobre “la importancia de superar la mirada antropocéntrica”, confiesa la comisaria. Ahí reside el germen de esta propuesta que, en palabras de Ampudia, “busca mostrar nuestra relación con la naturaleza”. 

El fin del Antropoceno

El título de la propuesta, Concierto para el Bioceno, nos remite a las investigaciones en torno al antropoceno que Blanca de la Torre lleva tiempo trabajando. “Critico el carácter eurocéntrico del antropoceno, pues el término distribuye la culpa del deterioro del planeta a todos por igual. La pica se pone en la Revolución Industrial y yo creo que hay que situarla en el periodo colonial, cuando empieza la explotación de los recursos”, explica. Como comisaria ha estado al frente de varias exposiciones que giraban en torno a asuntos similares y “el trasfondo es que hay que darle la vuelta al antropoceno, que últimamente está en todas partes y es cuestionable porque elude las implicaciones políticas, económicas y coloniales que tiene”.

El término, acuñado por el geólogo italiano Antonio Stoppani en 1873 y popularizado por el nobel de Química Paul Crutzen, no solo ha sido criticado por Blanca de la Torre sino que han aparecido conceptos alternativos como Euroceno, propuesto por Peter Sloterdijk, o Capitaloceno, acuñado por Andreas Malm y Jason Moore y muy extendido por Donna Haraway. No obstante, De la Torre considera que todos ellos “tienen que ver con la atribución de la culpa”, y, sin embargo, “es más importante apelar a lo positivo y buscar un término que sitúe la vida en el centro y sea un periodo que no busque culpables sino que encuentre alternativas”.

Todo esto adquiere especial actualidad tras la pandemia del covid-19, una situación de la que “deberíamos haber aprendido a situar la vida en el centro y promulgar un cambio de paradigma”. En este sentido, Ampudia considera que el arte puede servir para remover conciencias y él, como artista, busca “sacar conclusiones estéticas y políticas de lo que sucede a nuestro alrededor. Ahora ha cambiado todo y hay que tomar posiciones más radicales”, arguye. 

Eugenio Ampudia

El reino vegetal seleccionado, procedente de viveros cercanos a Barcelona, serán de diferentes alturas y envergaduras porque la misión es que “tengan un tamaño aproximado al del ser humano”, asegura. Tras el concierto, que será retransmitido en directo a las 17:00 en Radio 3, cada una de esas plantas certificadas, firmadas y numeradas, será donada a todo el personal sanitario (médicos, enfermeros, auxiliares, equipos de limpieza, celadores) que ha estado en primera línea de batalla en el Hospital Clinic. “Durante todo el confinamiento el Liceo ha estado vacío y tiene mucho que ver con cómo hemos visto que el ecosistema ha recuperado su lugar”, añade Blanca de la Torre. 

Ampudia, por su parte, cuenta que su sistema de trabajo se centra en pensar “qué contar, cómo contarlo y radicalizarlo para que sea visible”. En este caso, la estratagema ha sido cambiar al interlocutor, algo “que lo cambia todo”, insiste. “El arte tiene el poder de contar cosas que están aparentemente inconexas y de transmitir información. En la sociedad la información es una materia de intercambio y en ella hay mucha avaricia. Además, según el medio que la divulga está sesgada por diferentes intereses”, explica Ampudia.

En definitiva, el Liceu reanuda su actividad con este concierto para plantas que, en palabras de Blanca de la Torre, “apela a la cooperación, la empatía y la coexistencia interespecies y busca promover modos igualitarios de estar en el mundo y cohabitarlo”.

@scamarzana