Antonio Banderas encarnando al pintor malagueño en Genius: Picasso

Hace ahora 37 años de la llegada del Guernica de Picasso a Madrid. Su traslado desde el MoMA de Nueva York, listo en agosto de ese año, se hizo bajo el máximo secreto, cuando la pinacoteca cerró las puertas de esa jornada y tras convencer a los herederos de que la pintura debía de estar en España. La obra maestra del genio malagueño ha cumplido ya los 80 años de vida y su creador sigue presente en la actualidad gracias a dos series: Genius: Picasso, producción de National Geopraphic y El Ministerio del Tiempo, donde el pintor es uno de los protagonistas del quinto capítulo. Son estas dos referencias las que toma Paul Julian Smith, profesor del Graduate Center, City University de Nueva York, para erigir su ponencia Actualidad mediática -española y americana- del Guernica. Su ponencia se incluye en el marco del curso El Guernica como puente cultural entre España y los Estados Unidos que organiza la Universidad Rey Juan Carlos con la colaboración de Fundación Consejo España-EE.UU y que tiene lugar este jueves.



"La serie de National Geographic tiene vocación internacional y pone el foco en la persona, en un individuo casi heroico que está aislado de la vida cultural y política por ser único", sostiene Smith. En la producción española, sin embargo, "lo importante es la incorporación del personaje, que sale de joven, en la vida cotidiana de los españoles". Antonio Banderas encarna al artista en la serie americana en el momento preciso de la concepción del mural. La obra, según se lee en la nota de la universidad, "es un símbolo de la transmisión de la memoria que protagoniza la mujer, portadora de la luz que ilumina la oscuridad del horror y la amenaza del olvido". Ahora que el papel de la mujer en la historia está siendo puesto en liza Paul Julian Smith aborda en su conferencia los nuevos contextos desde los que se puede revisitar la obra.



"Si haces una serie biográfica sobre Picasso, que tiene fama de ser misógino y de maltratar a sus amantes, tienes que afrontar ese problema", comenta Smith. En ese sentido Genius: Picasso representa a Dora Maar con la cámara de fotos siempre en la mano, visibilizando a las mujeres artistas, mientras que en El Ministerio del Tiempo el equipo que viaja en el tiempo para asegurarse de que el Guernica llega bien a España está liderado por una mujer. "En Variety hicieron un paralelismo sobre la época de Picasso y la actualidad, cuando se está pidiendo que los artistas tomen una posición sociopolítica hacia lo que está pasando", anota Smith.



El Guernica como símbolo de las víctimas

Guernica, 1937

El tema de la mujer no es el único que coloca al Guernica en la parrilla de la actualidad. En la mesa redonda El clamor de las víctimas: permanencia simbólica del Guernica participa Judith Torrea, reportera que cubre la realidad de las desapariciones de niñas en Ciudad Juárez y las consecuencias de la llamada guerra contra el narco en las poblaciones más vulnerables. La periodista, que compartirá espacio con Genoveva Tusell, vive de cerca "la ola de violencia que está experimentando México y muestra que esto es una temática global que, por desgracia, sigue siendo muy actual", detalla Smith.



Además, el cuadro de Picasso está protagonizado por una mujer que porta un quinqué, una figura en la que Jorge Latorre, director del curso y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, pide hacer hincapié. Ese personaje es el que representa "la memoria para que las víctimas tengan a alguien que las recuerde para que se haga justicia. Es la mujer la depositaria de la memoria, la que introduce la luz", afirma. En ese sentido, Latorre cree que el Guernica se ha convertido un símbolo que aparece "donde hay víctimas en alguna guerra", como una metáfora que sirve para todos los conflictos.



Cuando ocurre el bombardeo de la localidad de la que el cuadro toma nombre, Picasso estaba ya trabajando en la obra que llevaría al Pabellón Internacional de Francia. El lienzo estaba aún en blanco pero ya tenía algunos dibujos para un "cuadro propagandista de la República resistiendo al fascismo", explica Latorre. En ese momento el artista sabía que la pieza iba a tener una repercusión internacional y poco a poco fue tomando forma. Picasso tan solo confirmó que el toro representa la violencia ciega mientras que el caballo es la víctima inocente. "Es una corrida de toros y qué mejor que coger la fiesta nacional que siempre acaba en tragedia y simboliza lo más trágico de la vida, como metáfora de la guerra civil", comenta Latorre.



Con todo, en este lienzo hay referencias autobiográficas, "como en toda su obra", matiza Latorre, pero lo "camufla de tal manera que no se saben las fuentes originales". Esa era su aspiración, "hacer símbolos universales sin que se pueda asegurar cuál es el punto de partida". Esa es la razón por la que el Guernica sigue siendo "una obra universal y abierta" que habla de la guerra civil. Pero fue "en Estados Unidos, porque en París no tuvo mucho éxito, donde se convirtió en plataforma universal", explica Latorre. "Los americanos la adoptaron y esto fue muy importante para la mitificación del cuadro", concluye.



@scamarzana