Detalle de Cala Tuent

La pintora expone doce nuevas obras en la galería parisina Lina Davidov hasta el próximo 26 de noviembre. La próxima primavera, la Casa del Consulado de Málaga le dedicará una antológica de cerca de 100 obras.

Cada artista tiene sus costumbres y sus maneras de proceder. Sus manías, digamos. En su caso son dos: leer poesía durante media hora antes de coger los pinceles y, una vez paleta en mano, reproducir música clásica, al pianista Glenn Gould, por ejemplo. Las últimas creaciones de la pintora Mercedes Gómez-Pablos (Mallorca, 1940), una docena de lienzos de gran formato, vuelven a la galería parisina Lina Davidov durante un mes. Además, la próxima primavera, la Casa del Consulado de Málaga le dedicará una amplia retrospectiva de cerca de 100 obras que tendrá que hilar para la ocasión.



En París, situada en el Boulevard Saint-Germain, la galería de la nieta del pintor Manuel Ángeles Ortiz recibe las obras realizadas en el último año. "Esta vez he pintado varios cuadros sobre el mar, me ha entrado la nostalgia isleña", señala Gómez-Pablos. Uno de ellos representa la roca de la foradada, una roca con un agujero en medio que emula a un animal gigante. Localizada al norte de Mallorca, fue el lugar del que se enamoró el archiduque Luis Salvador de Austria y construyó una casa con vistas al lugar. Pero también hay grandes ventanas en primer plano de colores grises y cinco obras coloridas que representan diferentes bibliotecas.



Cosmopolitain y, a la derecha, Rincón del poeta

Aunque su estilo recuerda a los expresionistas alemanes, Gómez-Pablos recuerda que sus primeros cuadros fueron un homenaje a Millares. "Viví en Canarias y la fuerza telúrica que desprende esa tierra me marcó mucho". De hecho, uno de esos cuadros, apunta, lo tiene el Museo Reina Sofía en su colección. También trabaja mucho con poetas -de ahí su pasión por la lectura en verso- con los que ha hecho varios libros. Con José Bergamín antes de que muriera, "otro con Antonio Leyva, director de la galería Orfila de Madrid, que es un gran poeta también y otro con Federico Mayor Zaragoza, que es más poeta que político y, como viaja tanto, aprovecha los vuelos para escribir su poesía".



Esta vinculación al mundo de la poesía, de hecho, le viene de lejos a la pintora. "En el año 1960 Alfonso Canales me llevó a Málaga y me organizó mi segunda exposición en la Casa del Consulado", explica. Casualmente, esa Casa es el lugar al que vuelve esta primavera con una antológica que aún tiene por hilar. De momento sabe que recuperará dos o tres obras de aquella exposición de juventud junto a las creaciones de los últimos años. "Dicen que pinto como un hombre pero no sé si eso es bueno o es malo", bromea la artista.



Meditación y, a la derecha, El paso del tiempo

Tras una vida dedicada a la pintura de la manera profesional, Gómez-Pablos opina que la pintura "está subiendo de precio, pero no quiere decir que sea mejor, una cosa es el arte y otra el mercado", matiza. En ese sentido, a pesar de que la tradición pictórica ha sido generosa, actualmente "la pintura que se paga mucho es la inglesa, la americana y la alemana aunque tradicionalmente los grandes países para la pintura hayan sido España, Italia y Holanda", concluye.



@scamarzana