Rafael Barradas: Calle de Barcelona, 1918 (detalle)
Este otoño, algunas de las mejores obras del arte moderno español emprenderán un viaje hacia Estados Unidos para formar parte de una exposición sin precedentes en este país. Se trata de Arte moderno español, un exhaustivo estudio que incluye más de 90 obras de arte datadas entre 1915 y 1960 y obra de unos 50 artistas, procedentes en su mayoría de la Asociación Colección Arte Contemporáneo (ACAC), una de las colecciones de arte moderno español más importantes del mundo. Éstas se expondrán en el Meadows Museum de Dallas, la institución de mayor importancia en los Estados Unidos centrada en el estudio y la presentación del arte de España, junto con obras maestras seleccionadas de su famosa colección desde el 9 de octubre de 2016 hasta el 29 de enero de 2017."La ACAC ha trabajado especialmente en la reunión de propuestas del arte moderno español que, aun siendo muy valiosas, no habían sido hasta entonces atendidas suficientemente por museos y coleccionistas", señala el comisario de la muestra, Eugenio Carmona. La exposición explora cinco trayectorias distintas que los artistas españoles transitaron en dicho periodo. Algunos tuvieron poco reconocimiento, aunque actualmente gozan de fama internacional, como Eduardo Chillida, Óscar Domínguez, Pablo Gargallo, Julio González, Antoni Tàpies, Joaquín Torres-García, Josep de Togores y Jorge Oteiza. Otros, pese a ser cruciales para el arte español, siguen siendo menos reconocidos fuera, como Alfonso Olivares, Pablo Palazuelo, Eusebio Sempere y Martín Chirino. Y también se incluyen aquellos queinfluyeron sobre la práctica de sus contemporáneos en los EE.UU. y en España, como Rafael Barradas, LeandreCristòfol, Ángel Ferrant,Alberto Sánchez y José Guerrero. Todos ellos compartirán espacio con algunos de los artistas modernos españoles más famosos, entre ellos Salvador Dalí, Juan Gris, Joan Miró y Pablo Picasso.
"El siglo XX fue una época fértil y creativa si observamos el arte moderno en España. Ni la Guerra Civil ni el régimen franquista detuvieron la creación de magníficas obras de arte en este periodo", afirma Mark Roglán, director del Meadows Museum. Sus aportaciones estéticas protagonizan cada uno de los cinco espacios en que se divide la exposición. Forma: hacia un arte constructivo incluye obras como Calle de Barcelona (Rafael Barradas, 1918), que representan una transición del cubismo a una interpretación más libre de las formas concretas, muchas de ellas exponen una fuerte conexión con el arte latinoamericano. A continuación Lirismo y expresión libre contiene pinturas y esculturas conectadas por una sensación de acción y energía, entre las que se encuentra Columna dórica (Alfonso de Olivares, 1932). La mayoría fueron precursoras del expresionismo abstracto estadounidense.
Joaquim Sunyer: Retrato de Josep M. Albiñana, 1918-19 (detalle)
La división de la exposición no ha sido sencilla, puesto que "los artistas españoles que trabajaron en pleno siglo XX nunca dejaron de trascender y borrar los límites formales. En la actualidad, su obra no admite una categorización fácil, ya que conjuga dinámicamente distintos enfoques, estilos y movimientos", explica Carmona. "Hoy podemos comenzar a pensar las cosas de otra manera", apunta, "hoy podemos entender las experiencias del arte moderno como un largo esfuerzo de continuidad, regido por las leyes del cambio, es cierto, pero también por las leyes de la permanencia de determinados principios estéticos y creativos". Y ahora además podrá hacerse desde el otro lado del charco.
