El artista Pablo Valbuena (Madrid, 1978) utiliza luz y sonido para condicionar nuestra percepción del tiempo y del espacio. Sus instalaciones son site-specific, esto es, creadas expresamente para el lugar en el que van a ser expuestas. La última de ellas la ha realizado para la cuarta planta del Espacio Fundación Telefónica de Madrid y con ella ha fijado su atención (y la del visitante) en el laberinto de conductos y cables que se oculta tras el falso techo. La obra consiste en un circuito de luces LED y sonidos que delinean el recorrido de esta red de 300 metros. La instalación artística se titula Kinematope [Paisaje técnico] y podrá verse del 18 de marzo al 15 de mayo.



Formado como arquitecto, sus inicios como diseñador de escenarios para videojuegos y cine le llevaron a investigar la aplicación de conceptos espaciales en contextos virtuales. Su trayectoria artística invierte precisamente estos factores centrándose especialmente en el desarrollo de proyectos que superponen proyecciones digitales a espacios reales. Transformando elementos arquitectónicos ya existentes con el uso de la luz en movimiento, Valbuena logra alterar nuestra percepción.



Una de sus primeras intervenciones a gran escala fue la realizada sobre la fachada del Ayuntamiento de La Haya, edificio del conocido arquitecto Richard Meier y cuyos contornos Valbuena hizo aparecer y desaparecer con una proyección de luz blanca. En esta línea de trabajos realizados específicamente para arquitecturas preexistentes, Valbuena presenta en 2014, en la Gare d'Austerlitz de París, la primera obra de su serie Kinematope. El título toma su significado de los términos griegos kínêma (movimiento) y topos (lugar), es decir, lugar en movimiento. Una vez más, el artista logra en este proyecto generar la ilusión de la luz convertida en materia palpable, en un elemento arquitectónico más.



@FDQuijano