Cathy Wilkes presenta su obra en una gran exposición en el LENTOS Kunstmuseum de Linz

De Zurich con Carlos Bunga y William Kentridge a la Kunsthalle con Albert Oehlen pasando por las exposiciones de Lawrence Abu Hamdan y Gerard Byrne en St. Gallen. Ya en Austria encontramos a Joan Mitchell y las esculturas de Per Kirkeby con parada en la muestra de Cathy Wilikes en Linz para volver a Thun con Christian Andersson y terminar con Marlene Dumas en la Fundación Beyeler.

Tras nuestro paso por tierras alemanas, y habiendo acabado el trayecto en la sureña Baden-Baden, tal vez nos pida el cuerpo entrar en Suiza para ver qué exposiciones de arte contemporáneo pueden verse en las siempre activas instituciones del país centroeuropeo. Realizaremos un viaje por Suiza y por Austria, empezando en Zurich y viajando hacia el este hasta St. Gallen para después pasar a Austria por Bregenz, la primera ciudad junto a lago Constanza.



En Zurich, Haus Konstruktive dedica una exposición a Carlos Bunga, bien conocido en nuestro país por sus sucesivas exposiciones en la galería de Elba Benítez. Se trata de la primera muestra del artista en una institución suiza, y Bunga ha respondido a esta oportunidad con una de sus clásicas instalaciones en el quinto piso de la institución. Mediante la utilización de materiales pobres, el portugués realiza intervenciones en el espacio que acompaña de objetos, dibujo y vídeos.



También en Haus Konstruktiv puede verse la obra The Nose, de William Kentridge, en lo que constituye un buen contrapunto a la exposición de Ámsterdam. The Nose está basada en una obra corta de Gogol que fue a su vez tomada por Dmitri Shostakovich para realizar su célebre ópera presentada en Leningrado en 1930. La pieza fue presentada por vez primera en la Metropolitan Opera de Nueva York con un apabullante éxito de crítica y público.



Esta obra temprana de Albert Oehlen forma parte de la exposicion que le dedica la Kunsthalle Zurich

En la Kunsthalle, una individual de Albert Oehlen invita a pensar que el alemán tal vez sea uno de los pintores más potentes de su generación. Al mismo tiempo que esta de Zurich también está exponiendo en el New Museum de Nueva York. La muestra de la Kunsthalle remite a otra realizada en esta misma institución en 1987. Enfrentando cuadros de entonces con obras más recientes, An old painting in spirit, que así se llama la exposición, trata de explorar el modo en que ha evolucionado la pintura de Oehlen y las razones por las que se encuentra actualmente en un momento tan interesante.



En Haus der Kunst puede verse una muestra titulada Europe. The Future of History y que pasa por ser la primera exposición dedicada en Suiza al tema de Europa desde hace casi un cuarto de siglo. La muestra, compuesta por más de 100 obras de veinte artistas de épocas y contextos muy diversos como Marc Bauer, Kader Attia, Ferdinand Hodler o Honoré Daumier, sobrevuela asuntos como la durante tanto tiempo anhelada disolución de las fronteras, la construcción de la identidad europea a través del paisaje o el desarrollo demográfico.



A solo veinte minutos al noreste de Zurich, en Winterthur, el Photomuseum presenta una exposición titulada Beastly, una muestra que quiere poner el acento en la evolución de las relaciones entre el ser humano y el mundo animal. A través de trabajos de una quincena de artistas entre los que destacan Elad Lassry, Jochen Lempert o Katja Novistskova, se plantea una mirada hacia las nuevas categorías de la representación de estas relaciones en los ámbitos predominantes de la fotografía y el vídeo pero también en otros formatos.



Más al oeste, en la ciudad de St. Gallen, la Kunsthalle presenta la obra del joven jordano Lawrence Abu Hamdan, que viene trabajando en torno a las políticas del "speech". El artista ha titulado su muestra Taqiyya, que es un concepto árabe parecido a lo que en Occidente sería la inmunidad diplomática. A través de la Taqiyya, Hamdan explora la legalidad de la voz discursiva, los limbos en los que se filtra y las asociaciones políticas a las que se presta.



Beastly

En el Kunstmuseum, una amplia exposición de uno de los más interesantes artistas del momento, el irlandés Gerard Byrne, autor de una obra que mira a la historia desde múltiples perspectivas narrativas. Byrne sostiene que no puede tener una visión unívoca de la historia pues los sucesivos presentes van modificando la percepción que de ella se tiene. A través de fotografías y videoinstalaciones, la obra de Byrne introduce matices socioculturales en sus miradas a la historia desde su presente, y lo hace con acidez e ironía. Esta exposición no conviene perdérsela si se está por la zona.



A escasos kilómetros de St. Gallen se encuentra la frontera con Austria, y no tardaremos en llegar a Bregenz, donde su imponente Kunsthaus, a la orilla del bellísimo lago Constanza, nos recibe con una gran exposición dedicada a la artista norteamericana Joan Mitchell, una pintora excepcional de quien la institución austriaca, en colaboración con el Museum Ludwig de Colonia (el actual director del Ludwig viene de dirigir el museo de Bregenz), presenta una treintena de obras. Nacida en Chicago en 1925 y fallecida en 1992, Mitchell está siendo objeto de estudio por parte de las más jóvenes generaciones de artistas.



También podemos ver en Bregenz una exposición dedicada al perfil escultórico y arquitectónico del artista sueco Per Kirkeby, autor de conocidas esculturas de ladrillo que se encuentran a medio camino entre lo artístico y lo funcional. La exposición comprende dibujos, pinturas, esculturas y planos arquitectónicos y es una ocasión estupenda para conocer esta vertiente de Kirkeby, más conocido como pintor.



En Salzburgo, el siempre interesante Museum der Moderne presenta una extraordinaria exposición dedicada a Experiments in Art and Technology (E.A.T), una asociación de artistas e ingenieros activa durante las décadas de los sesenta y setenta. Nunca antes se había realizado una exposición tan completa sobre este grupo, liderado por el ingeniero Billy Kluver, quien trenzó relaciones con artistas como Rauschenberg, Johns, Tingueley, Warhol o Robert Whitman. La muestra se compone de un prolijo material archivístico además de numerosas obras de arte.



En la Kunstverein, en la orilla del Salzach, la obra de Paloma Varga Weisz ocupa la sala central con una gran instalación en la que la artista alemana acude de nuevo a motivos relacionados con la historia del arte y su inscripción en narrativas históricas locales.



De camino a Viena haremos parada en Linz, donde el LENTOS Kunstmuseum presenta una exposición de gran escala de la artista escocesa Cathy Wilkes, una de las mejores representantes de la escultura contemporánea. Los espacios que crea Wilkes, poblados por personajes ambiguos de sexualidad indefinida, son inquietantes y abstractos. Hay alusiones permanentes a lo cotidiano, pero este está sistemáticamente mediatizada por una densa atmósfera de extrañamiento.



Intervención de Carlos Bunga en Haus Konstruktive, Zurich

Ya en Viena, las opciones son múltiples. En el Museum Quartier se concentra buena parte de la actividad institucional de la ciudad. La Kunsthalle presenta una muestra de Ken Lum y otra sobre el concepto de "display" que se titula Function follows vision, vision follows reality y que incluye a artistas como Leonor Antunes, Celine Condorelli u Olga Balema. También puede verse una muestra dedicada al tándem francés formado por Pauline Boudry y Renate Lorenz, autores de un trabajo que abunda en la elasticidad del tiempo. Sus instalaciones-performances proponen escenarios situados en el pasado que quieren servir de contexto para diferentes futuros.



En el vecino MUMOK, el verano vienés está invadido por el Accionismo, el movimiento señero del arte austriaco de la segunda mitad del siglo pasado. La muestra quiere centrarse en la vertiente performativa del movimiento y eludir las más convencionales miradas que en torno a su perfil pictórico se han realizado con tanta frecuencia anteriormente.



La primera gran muestra dedicada a Tomás Saraceno puede verse en Haus21. Argentino residente en Berlín, es uno de los artistas que con mayor implicación cuestiona las relaciones entre el arte y la ciencia. La muestra ofrece buenas pruebas del modo en que el artista se acerca a ese concepto ya tan consolidado en la esfera artística llamado Antropoceno.



En Secession, la pintura Laura Owens y la artista china Cao Fei, que participa con un logrado vídeo en la Bienal de Venecia, comparten el espacio del epatante edificio de Olbrist. Es interesante la obra de la china, consciente del crecimiento desmedido de las ciudades en el apogeo del capitalismo.



No queda ya mucha Austria al este de Viena así que retrocederemos y emprenderemos camino de vuelta a Suiza haciendo parada en Graz, donde la Kunstverein nos muestra otra vez el trabajo de Aleksandra Domanovic (ya la vimos en Rotterdam), que tiene una muestra como receptora del Ars Viva Prize.



Guido Van de Werve forma parte de la exposición Landscape in Motion, en Kunsthaus Graz

Kunsthaus Graz ofrece este verano un programa dedicado al paisaje con tres exposiciones dedicadas a su filiación cinematográfica, a la perspectiva americana y a su vertiente más política. La primera, Landscape in Motion, no se ciñe simplemente al cine de paisaje sino a cómo el paisaje se percibe a través del lenguaje del cine. HyperAmerica muestra el paisaje americano a través de fotografías y pinturas asociadas el hiperrealismo y, finalmente Political Landscape sobrevuela el paisaje del Ausserland, la región en la que se concentró una férrea resistencia al avance nazi.



Para volver a Suiza y llegar a Lucerna, el siguiente destino, tenemos unas cuantas horas de carretera, pero al llegar a la ciudad del lago de los Cuatro Cantones, el Kunstmuseum de Lucerna, con su arquitectura diseñada por Jean Nouvel, nos recibe con una exposición muy especial. Bajo el título Diamonds always come in small packages, la exposición está compuesta por obras de pequeño formato que abundan en la idea de hallazgo. Son obras que se presentan como joyas, en un estado de fetichización extrema pero que se ciñen a un formato menor, en oposición a las grandes instalaciones que acostumbra a montar el museo en estos espacios. Entre los artistas seleccionados están Alicia Kwade, Loredana Spedini o Elmgreen y Dragset.



En Thun, el Kunstumuseum dedica su espacio a la obra del artista sueco Christian Andersson, autor de una obra que también se basa en la forma de mirar a la historia aunque, a diferencia de Byrne, el sueco lo hace a través de las relaciones entre el arte y la ciencia. Andersson considera en su trabajo aspectos como la verdad como objeto último de toda investigación científica, y se basa en su apreciación de la posición eurocéntrica.



Una de las obras clásicas de Giorgio Griffa en el Centro de Arte Contemporáneo de Ginebra

Ya en la capital, Berna, el museo de arte de la ciudad, por no llevar a la confusión con tanto Kunstmuseum, presenta una exposición colectiva titulada Raw and Delirious. Trata la muestra de mitigar el efecto de la tecnología y los modos de vida que esta ha traído consigo. Los artistas aquí incluidos quieren mostrar una actitud deshinibida ante lo que el fragor tecnológico aporta a la cotidianeidad, y desacomplejadamente recurren a instrumento, estrategias y actitudes que hoy pasarían por caducas. Se nos dice en la exposición que estas posiciones tal vez pequen de ingenuas o de atribuladas, pero son indudablemente sinceras y genuinas. Entre los artistas, la siempre interesante Ida Ekblad o Marlie Mul.



En la ciudad de Ginebra, el Centre d'Art Contemporain presenta una gran exposición dedicada a Giorgio Griffa, que es una de las grandes coproducciones del momento. Organizada por el centro suizo, viajará después al Museo de Bergen en Noruega, a la Fundación Giuliani en Roma y a la Fundación Serralves de Oporto, donde podrá verse el próximo verano. La muestra cubre la extensa trayectoria del artista italiano, desde 1968 hasta hoy, esto es, casi 5 décadas de trabajo. Su obra es conocida por su rítmico ascetismo, por sus patrones cromáticos sobre telas sin tensar que se clavan directamente al muro, sin marco. Austera en lo formal, se le asocia con el minimalismo, pero su obra tiene toda la vida de la que carece el movimiento minimal. Un artista esencial.



Para finalizar nuestro periplo suizo nos desplazaremos de nuevo hacia el norte para llegar a la ciudad de Basilea, donde la Fundación Beyeler dedica una importante exposición a Marlene Dumas, de la que ya nos hicimos eco en estas páginas tras su paso por el Stedelijk Museum de Ámsterdam (más tarde viajó a Londres). El Kunstmuseum se encuentra en obras de ampliación, y su potente colección se ha diseminado por la ciudad, fundamentalmente al Museum der Kulturen, donde puede verse una imponente muestra de tres colosos del Renacimiento centroeuropeo, Holbein, Grunewald y Cranach, o al Museum für Gegentwartskunst, donde nos espera una extraordinaria muestra dedicada a Frank Stella. La Kunsthalle presenta por vez primera en Suiza la obra de Anicka Yi, una artista que basa buena parte de su práctica en las propiedades del olor. En una muestra que reúne 5 años de trabajo, la artista coreana dirige su atención hacia el tema de la memoria, preguntándose por el olor del olvido.



@Javier_Hontoria