Los cuadros de Miró, expuestos en la sede de Christie's en Londres.

Christie's ha cancelado la subasta de las 85 obras de Miró pertenecientes al estado portugués que estaba prevista para esta tarde. La casa de subastas ha tomado la decisión a raíz de la disputa legal que rodea a la operación. "Las incertidumbres legales creadas por esta disputa en curso hacen que no podamos poner estas obras en venta de forma segura. Tenemos la responsabilidad de asegurar la legalidad de la transferencia de las obras a nuestros compradores", asegura Mateo Paton, director de comunicación de la institución, en un comunicado. De modo que Christie's retira las obras y espera que "las dos partes puedan resolver las diferencias", concluyen.



Tras darse a conocer la decisión del Tribunal Administrativo de Lisboa, el secretario de Estado para la Cultura, Jorge Barreto Xavier, pidió una reunión para conocer el modo en el que "las obras salieron del país". La diputada Inés de Madeiros ha declarado que se trata de "un caso políticamente grave que requiere de una explicación". Asimismo, la Dirección General del Patrimonio envió un informe sobre lo ocurrido, alegando que se ha hecho de manera "ilegal" debido a que no se habían respetado los plazos ni los formalismos. Cordeiro, por su parte, profundizó que las "indiscutibles potencialidades de la permanencia de la colección en Portugal desaconsejó la venta de las obras".



Las respuestas no se han hecho esperar y la socialista Gabriela Canavilhas, una de las diputadas que promovió la acción judicial contra la subasta, se alegró por la decisión de Christie's. "Han tenido más sentido común que el Estado portugués", ha declarado a Efe. Quien fuera Ministra de Cultura argumentó que "ahora se podrá realizar una evaluación transparente y mostrarse al público". Y profundizó que "es una fuente importante para nuestra economía cultural y las obras pueden pagarse a sí mismas en caso de que estés expuestas en las próximas décadas". De modo que Canavilhas se muestra contenta debido a que su objetivo "está conseguido al evitar esta pérdida irremediable de patrimonio".



El Estado portugués tenía carta blanca para deshacerse de su colección de 85 mirós. Parecía que ni las peticiones públicas ni la denuncia de cinco diputados socialistas habían logrado parar la venta de pinturas de Miró que desde 2008 son propiedad de Portugal. Y es que esta misma mañana el Tribunal Administrativo de Lisboa había rechazado la petición del Ministerio Público portugués de suspender la subasta de las 85 obras del artista catalán que eran propiedad del Banco Portugués de Negocios (BPN), nacionalizado durante la crisis financiera.



El anuncio de la subasta generó polémica en Portugal desde el primer momento y diversas personalidades de la cultura han expresado estos últimos días su oposición a la venta. Una iniciativa popular ha logrado recoger 8.800 firmas entregadas en el Parlamento Europeo que cuestionan la necesidad de reducir el "agujero" del BPN, principal argumento del Gobierno, a costa del patrimonio cultural del país. El conjunto ya estaba en Londres y la subasta iba a comenzar esta tarde en la sede de Christie's.



La colección, con la que el Estado portugués pretendía recaudar más de 30 millones de euros, incluye óleos, collages, gouaches y piezas de gran formato. El lote estelar es Mujeres y pájaros, un óleo sobre lienzo fechado el 3 de enero de 1968, que ilustra uno de los temas más representativos de la producción mironiana. Tasado entre 5 y 8,5 millones de euros, es una tela ejecutada con amplias pinceladas, líneas fluidas y sutiles huellas digitales. Es un poético ejemplo de la libertad de ejecución y la audacia con la que el mallorquín encaró la pintura a finales de los años 60.



En 1966, Miró viajó a Japón, donde los museos de Tokio y Kioto organizaban una retrospectiva de su obra. Aquel viaje le permitió entrar en contacto con la cultura local y reavivó su admiración por la caligrafía. En los años posteriores, sus líneas se hicieron más amplias, y sus signos más potentes. En su verticalidad -que recuerda a un rollo de pergamino japonés- y en la intrincada suavidad de sus líneas, Mujeres y pájaros evoca la fascinación del artista por el arte oriental de la caligrafía. El propio Miró reconocía esta conexión: "Estas pinturas alargadas evocan la escritura japonesa. Me siento profundamente identificado con el alma japonesa".



Merece también atención otro lote titulado escuetamente Pintura, un monumental lienzo de 1953 (57 x 500 cm) tasado entre 2,5 y 4,2 millones de euros. Aunque Miró está indefectiblemente asociado al Surrealismo, su obra tiene un encanto que desborda las categorías tradicionales y esta colección, con precios de salida de 12.000 a 8,5 millones de euros, ofrece oportunidades para casi todos los bolsillos.