Portrait of the Hound, 2011 (obra inacabada nunca antes expuesta). © Lucian Freud. Cortesía del Archivo de Lucian Freud.

'Siempre he querido crear dramatismo en mis pinturas, es precisamente por lo que pinto personas. Es la gente la que ha traído el drama a las pinturas desde el principio. El gesto humano más simple es capaz de contar una historia.' Lucian Freud.



Lucian Freud (1922 - 2011) fue uno de los más importantes e influyentes artistas de su generación. Los retratos de personas fueron el tema central de su trabajo y esta gran exposición que ahora se inaugura en la National Portrait Gallery de Londres que abarca 70 años de su trabajo, es la primera centrada en únicamente en sus retratos.



Un ya anciano Lucian Freud colaboró en la producción de esta exposición, que se concentra en periodos concretos y y grupos de hermanas que ilustran a la perfección el desarrollo estilístico y el virtuosismo técnico del artista. Las profundas pinturas de los amantes del artista, amigos y familia, designados por él mismo como "gente en mi vida", demuestran el drama psicológico y la intensidad de observación implacable de su trabajo.



La exposición muestra más de 100 obras, algunas de ellas nunca vistas anteriormente, procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo, entre ellas la Tate Gallery, el Museo de Arte Moderno de Moderno de Nueva York y el British Council. Una oportunidad irrepetible de conocer la obra de este gran artista internacional que dio el siglo XX.



A lo largo de su vida Freud sintió facisnación por temas relacionados con una presencia física imponente. Es el caso de Sue Tilley, de la que, además del famoso Big Sue, creó varios retratos posteriores que han sido reconocidos como una celebración de la figura femenina en todas sus formas.



>También despertaron su interés las personas más cercanas y con las que convivía, como el artista y compañero suyo David Hockney, su asistente personal David Dawson, su hija Bella Freud, o el diseñador de moda y fotógrafo Harry Diamond.



Entre las obras incluidas en la exposición también destacan las conmovedoras pinturas de la madre del pintor en sus últimos días de vida, varios autorretratos del artista y Portrait of the Hound, una obra de 2011 inacabada y nunca antes expuesta, que representa a Dawson y su perro Eli y rescatada del estudio del artista después de su muerte.