Andy Murray, con su oro olímpico en Río 2016

Andy Murray, con su oro olímpico en Río 2016 EFE EFE

Tenis

El éxito de Andy Murray fuera del tenis: una firma de 1.000 millones y un hotel de lujo en el campo

El escocés supo mirar más allá de las pistas y cuidar su patrimonio con diferentes inversiones.

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Andy Murray ha dado un paso definitivo en su faceta empresarial al unirse como socio asociado a la firma de capital riesgo Redrice Ventures. Tras despedirse del tenis profesional en los Juegos Olímpicos de París 2024, el ex número uno del mundo se sitúa en el centro del ecosistema de inversión en consumo y deporte como miembro fundador del Redrice Sports Collective.

Mientras competía al máximo nivel, logrando tres títulos de Grand Slam y dos oros olímpicos, el escocés construía en silencio un sólido portafolio. Su alianza con Redrice no es una simple estrategia de imagen; Murray aporta la experiencia real de haber respaldado más de 40 proyectos en sectores como tecnología, fitness, hostelería y bienestar.

La relación entre el extenista y la firma, fundada en 2018 por Tom March, viene de lejos. En ese mismo año, co-invirtieron en Castore, una emergente marca de ropa deportiva que hoy roza una valoración de 1.000 millones de libras.

Este éxito ejemplifica la visión comercial que ahora buscan replicar en nuevos proyectos. Además, la cartera de Murray incluye el hotel de lujo de cinco estrellas Cromlix en el campo escocés, la operadora Game4Padel y participaciones en la plataforma de financiación participativa Seedrs.

Con su incorporación, Murray también liderará el Redrice Sports Collective, un grupo selecto de atletas y líderes diseñado para desbloquear oportunidades de inversión mediante conexiones y conocimiento compartido. "Mi carrera tenística me enseñó la importancia de la disciplina, la resiliencia y el pensamiento estratégico", explica Murray, quien traslada estos principios a los negocios con el foco puesto en empresas británicas que generen un impacto positivo.

El exjugador reconoce que siempre planeó dedicarse a sus intereses comerciales tras colgar la raqueta. Su salto definitivo al capital riesgo corona una trayectoria deportiva extraordinaria que, a pesar de las graves lesiones de cadera en su etapa final, lo consagró como el gran rival del Big Three.

Ahora, Murray aplica en el mundo financiero la misma búsqueda de la excelencia y visión a largo plazo que lo llevaron a la gloria en Wimbledon. Ya completamente retirado de las pistas y fuera del circuito profesional, el escocés puede dedicarse de pleno a sus labores de inversión que tanto éxito le han proporcionado al exnúmero 1 del mundo.