Carlos Alcaraz celebra un juego en el partido de semifinales ante Rublev.

Carlos Alcaraz celebra un juego en el partido de semifinales ante Rublev. Reuters

Tenis

Carlos Alcaraz sufre para ganar a un combativo Rublev y se mete en la final del ATP de Doha

El número uno del mundo se llevó la victoria ante el tenista ruso en dos sets a pesar de que el primero se decidió en el tie-break (7-6(3), 6-4).

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Una vez más, Carlos Alcaraz está en una nueva final. El número uno del mundo esquivó la trampa de Andréi Rublev en semifinales (7-6(3), 6-4) y ya espera rival para la cita del sábado. Del partido entre el checo Jakub Mensik, verdugo de Sinner en cuartos, o Arthur Fils saldrá su oponente.

A pesar de que el tenista de El Palmar no ha alcanzado aún su mejor versión en pista dura, lo cierto es que cada vez con más frecuencia deja destellos que levantan de sus asientos a los aficionados cataríes presentes en las gradas.

Carlitos sufrió para llevarse un primer set que se decidió en el tie-break después de que Rublev contrarrestara los dos breaks que el español le hizo. Hasta cuatro roturas de servicio se produjeron en la primera manga.

Y es que Alcaraz no supo aprovechar su servicio para ganar el primer set al mostrarse algo errático, oportunidad que no desperdició el moscovita para igualar la primera manga.

No le afectó en absoluto al español perder su servicio y en el siguiente juego le devolvió a Rublev el break. Gritó un Alcaraz que veía como volvía a tener en su mano llevarse el primer set, pero la resistencia del ruso empezó a provocar los errores del español.

En el desempate, el número uno del mundo no le dio a su rival ninguna oportunidad. Carlitos empezó a jugar con la altura al paralelo y acabó imponiéndose ante el enfado de un rival que entraría en cólera.

Un nivel irregular

Rublev consiguió canalizar su rabia en el partido y en el primer juego del segundo set a punto estuvo ya de romperle el servicio a Alcaraz. 12 minutos duró. La paciencia que tuvo el español no fue la virtud del ruso, quien terminó rompiendo la raqueta fruto de la impotencia.

Aprovechó el murciano el estado anímico de su rival y le dio la estocada con un break en su primera oportunidad del segundo set. Carlitos empezó a estirarse en la red y con su derecha empezó a castigar los errores del ruso, los cuales empezaron a condenarle.

En sus derechas encontró Alcaraz el mejor arma para atacar a Rublev y con un nivel imperable, empezó a encadenar la segunda manga (3-0), aunque aún quedaba mucho partido. 

Carlos Alcaraz, durante el partido ante Rublev.

Carlos Alcaraz, durante el partido ante Rublev. Reuters

En un abrir y cerrar de ojos, el español pasó de tener encarrilado el partido a que el ruso le empatara en la segunda manga. Haciéndose fuerte en su servicio, Rublev se volvió a meter en el encuentro con un nivel de juego muy alto que volvía loco a Alcaraz, quien corría de un lado al otro sin tener el dominio.

Rublev remontó tres juegos de golpe, pero en cuanto Carlitos resurgió ya no tuvo ninguna oportunidad. Defendió con éxito el español su servicio y consiguió un break con el que parecía dejar sentenciada la semifinal.

Ahora era el ruso quien corría de un lado para el otro, aunque no lo haría por mucho tiempo porque consiguió volver a llevar la batuta del partido y hacerle el contrabreak a un Alcaraz que mostró muchas dificultades en sellar la victoria al desperdiciar cuatro bolas de partido. 

Lo consiguió en la quinta bola de partido tras romperle de nuevo el servicio a Rublev, quien acabó sucumbiendo ante el poderío del número uno del mundo.