Nadal, golpeando una derecha en los octavos de Barcelona.

Nadal, golpeando una derecha en los octavos de Barcelona. Andreu Dalmau Efe

Tenis Conde de Godó

Nadal vuelve a ser demoledor

Tras un mal arranque en Barcelona, el número uno devora 6-1 y 6-3 y llega con una exhibición de poderío a cuartos de final.

Después de un estreno malo, unos octavos muy buenos. Rafael Nadal se clasificó para los cuartos de final del Conde de Godó venciendo por 6-1 y 6-3 a Guillermo García-López, y borrando con el tenis de Montecarlo las dudas del primer día en Barcelona. El número uno, citado con Martin Klizan por las semifinales del torneo (6-1 y 6-4 a Feliciano López), dejó atrás las sensaciones del debut subiendo tres marchas para confirmar algo que nadie dudaba: el balear sigue siendo el gran favorito a levantar su undécimo título en casa[Narración y estadísticas]

“He hecho un buen partido, he jugado a un nivel alto y he estado bastante mejor que ayer”, se arrancó Nadal, que encadenó 40 sets consecutivos ganados consecutivamente en tierra. “Cuando uno lleva tiempo sin competir siempre hay un cansancio extra, pero en mi caso estoy con la ilusión de seguir jugando bien. Es mi segundo torneo del año que estoy terminando sin problemas. Tengo que aprovechar al máximo los momentos que ahora son positivos”, cerró el tenista. 

“Después de lo bien que había jugado en Montearlo, en Barcelona entrenó solo un día y empezó con más errores de los que esperaba”, explicó Francis Roig, el entrenador que acompaña al balear en el Godó. “Quizás, no jugó lo suelto que hubiera querido. No podía controlar las direcciones y le faltó agresividad para mover más al rival”, añadió el técnico catalán. “En resumen, jugó con lo que tenía, pero estaba claro que hoy iría a más”.

Nadal se fue a descansar el miércoles consciente de que ante Roberto Carballés había jugado su peor partido de la temporada en tierra. Lejos del nivel de Montecarlo, el balear demostró contra García-López que lo del día anterior había sido una mala tarde, nada más. En menos de una hora, el campeón de 16 grandes le había hecho un nudo a su contrario (10-1 de parcial), consiguiendo desquiciar al 69 del mundo, que de pura rabia lanzó una pelota a lo más alto de la grada, se quejó efusivamente y perdió los nervios . 

Así, y pese a todo, García-López no facilitó la derrota. El de La Roda le rompió el saque a Nadal (2-4) y hizo amago de una pelea que quedó en nada: el balear cerró el triunfo, encadenó esos 40 sets seguidos conquistados en tierra y dio un golpe de mando encima de la mesa: el de siempre quiere atacar otra corona en Barcelona.