Del Potro, golpeando una derecha ante Federer.

Del Potro, golpeando una derecha ante Federer. Geoff Burke Reuters

Tenis US Open

Contra el mazo de Del Potro, el ejemplo de Moyà

Nadal, que se mide al argentino por una plaza en las semifinales del Abierto de los Estados Unidos, se fija en la táctica que los rivales utilizaban contra su entrenador.

Nueva York (enviado especial)

El jueves por la mañana, más de 12 horas después de la victoria de Juan Martín Del Potro sobre Roger Federer, muchos de los técnicos más prestigiosos del vestuario seguían preguntándose por qué el suizo se obcecó con cargar sus tiros sobre la derecha del argentino, uno de los golpes más poderosos del mundo, en lugar de buscarle el revés, que sigue pegándolo con miedo como consecuencia de las tres operaciones de muñeca que amenazaron con poner fin a su carrera prematuramente. El viernes, cuando Rafael Nadal se mida a Del Potro por una plaza en la final del último grande del año, el mallorquín sabrá bien lo que tiene que hacer y lo que hacer no. 

“Creo que Federer le jugó demasiado a la derecha”, explica Carlos Moyà, uno de los entrenadores del mallorquín. “Aunque también creo que se le puede parar. Hay que estar inspirado porque está jugando muy bien, empleando el saque y el drive con contundencia”, prosigue el ex número uno del mundo sobre el argentino. “Sé las armas que tiene Rafa y sé que cuando está jugando bien como ahora tiene argumentos para ganar a cualquiera”, añade el campeón de un grande. “Hay maneras. Yo no tenía un drive como el suyo, pero mi juego se basaba en el saque y la derecha y me acuerdo perfectamente de cómo me hacían daño. Lo que me pasaba a mí intentaremos hacérselo a él”. 

A media mañana del día previo a las semifinales, y durante dos horas, Nadal se vació atacando el revés de Moyà en una de las pistas de entrenamiento del torneo. Mientras tanto, el número uno escuchó cómo su entrenador le recordaba lo que le pasaba a él en la mayoría de sus partidos, algo que empezó siendo una táctica discreta que terminaron usando todos sus oponentes. Como Moyà tenía un martillo en la derecha, como las pelotas que tocaba con el drive eran imparables, los contrarios le metían mano por el revés, provocando el fallo del mallorquín o fabricándose posiciones ventajosas para rematar el punto con un golpe al otro lado de la pista. Justo lo que tiene que hacer Nadal contra Del Potro, con una ventaja añadida: el balear es zurdo y eso le permite encontrar el revés del rival con mayor facilidad .

“He visto a Del Potro en sus dos últimos partidos”, reconoce Toni Nadal, tío y técnico del tenista. “Federer no pudo pararlo, sacó muy bien y le pegó muy fuerte con el drive. Es verdad que Federer tuvo sus opciones, pero Del Potro ha conseguido volver a jugar muy bien”, continúa el preparador balear sobre el número 28 del mundo, que pese a las victorias sigue recuperándose de la fiebre que amenazó con dejarle KO en cuartos contra Dominic Thiem y que todavía seguía en su cuerpo tras ganar a Federer. “Será difícil pararlo, pero Rafael tiene armas para poder hacerlo y ha ido de menos a más aquí. A partir del tercer día, cambió algo y ahora está en una dinámica muy buena”.

Lo que cambió es evidente: superados los nervios, Nadal logró jugar sin miedo y poco a poco fue encontrando un ritmo de crucero alto para atosigar a sus rivales, sobre todo con la derecha que es el golpe que históricamente le ha acompañado en sus grandes conquistas. Una vez más, el español ha transformado las dudas en confianza y eso suele significar que para conseguir que caiga es necesario que se unan muchas cosas a la vez, y durante un buen período de tiempo.

“Pero Del Potro está jugando bien es difícil detenerlo”, avisa Nadal sobre el argentino, al que ha ganado ocho de los 13 precedentes. “Probablemente, su derecha es la más rápida del circuito. Si saca bien y tira con su drive es un jugador que puede ganar a cualquiera”, asegura el balear, que conoce bien el mazo que Del Potro tiene en su lado más bueno. “Tengo que jugar mi mejor tenis y ser agresivo. Si dejo que golpee su derecha en posiciones cómodas estoy muerto, es imparable en esas situaciones. Necesito jugarle a su revés y luego abrir la pista”, reitera. “He ido dando pasos adelante durante todo el torneo, pero ahora tengo que dar otro para aspirar a algo más grande”.