Novak Djokovic, durante el recientemente terminado torneo de Acapulco.

Novak Djokovic, durante el recientemente terminado torneo de Acapulco. Henry Romero Reuters

Tenis MASTERS 1000 de tenis

La matanza de Indian Wells

El primer Masters 1000 de la temporada arrancará con Djokovic, Nadal, Federer, Kyrgios, Zverev y Del Potro compartiendo parte del cuadro en un atasco de candidatos al título nunca visto.

En media hora, los asistentes al sorteo del cuadro individual masculino del torneo de Indian Wells pasaron de la incertidumbre al asombro y del asombro a la incredulidad. El primer Masters 1000 de la temporada, que arrancará el próximo viernes en el corazón del Valle Coachella, juntó a Novak Djokovic, Rafael Nadal, Roger Federer, Nick Kyrgios, Alexander Zverev y Juan Martín Del Potro en la misma parte del cuadro, provocando un atasco de pesos pesados que tenía que terminar llegando algún día por la situación actual de muchos de ellos (el español y el suizo no están entre los cuatro mejores del mundo, el australiano y el alemán son dos de los que van en línea ascendente y el argentino sigue escalando tras regresar en febrero de 2016 después de 11 meses alejado de las pistas por su tercera operación en la muñeca izquierda).

Así, y a la primera ocasión en la que se han juntado todos en un torneo más pequeño que un Grand Slam, ha ocurrido lo soñado por los aficionados y lo temido por los jugadores: Indian Wells anticipa desde bien pronto una matanza nunca vista.

El martes por la tarde, a Nadal le pilló el sorteo descansando en uno de los sofás de la zona de jugadores y cuando se despertó posiblemente pensó que lo había soñado. El mallorquín se estrenará contra el vencedor del partido entre Guillermo García-López y Guido Pella y ya en la tercera ronda podría chocar con Fernando Verdasco, que hace unos días alcanzó la final en el torneo de Dubái. Luego, y siempre según la lógica del ránking, repetiría la final del Abierto de Australia con Federer (en octavos) y después se enfrentaría a Djokovic (cuartos) por primera vez desde las semifinales de Roma de 2016, donde perdió en un cruce bien apretado. 

Nole, que precisamente cedió en octavos de Acapulco ante Kyrgios tras otro cuadro durísimo (venció a Del Potro en segunda ronda), se estrenará contra el ganador del Kyle Edmund-Gasto Elias y luego podría tener de nuevo a Del Potro (tercera ronda), a Kyrgios o Zverev (octavos), a Nadal o Federer (cuartos), a Nishikori (semifinales) y a Murray, si es que llega a la pelea por la copa. Su camino es peor que cualquiera que haya tenido un Grand Slam y si consigue ganar el título superando a todos esos rivales quizás alguien debería plantearse darle un premio mayor, porque lo merecería tranquilamente.

El serbio, ganador del torneo los tres últimos años (2014, 2015 y 2016), va a necesitar mucho más de lo que ha hecho esta ahora, aunque lograse celebrar la copa en Doha en su primera cita de la temporada. Consumido tras caer en Acapulco, como demostró su rueda de prensa (24 segundos de monosílabos ante los periodistas), el serbio se enfrenta en Indian Wells a una prueba para la que por resultados no está preparado, aunque luego puedan suceder mil cosas cuando la competición se ponga en marcha en unos días.

Mientras algunos se tiraban de los pelos, Andy Murray se frotaba las manos sonriendo. Tras ganar su primer título de 2017 en Dubái el pasado sábado, el número uno del mundo tendrá un asalto al título completamente distinto al de sus grandes oponentes: a un debut contra Yen-Hsun Lu o un jugador de la fase previa le seguirían Feliciano López (tercera ronda), Roberto Bautista (octavos), Jo-Wilfried Tsonga (cuartos) y Stan Wawrinka (semifinales) antes de la final. Complicado, claro, pero una broma en comparación con lo que va a ocurrir al otro lado de un cuadro para cabezas muy fuertes.