Andy Cruz, boxeador cubano

Andy Cruz, boxeador cubano Diseño: David Vicente / Reuters

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Cuba, cuna de campeones de boxeo y desertores: la fuga de un oro olímpico y los horrores que esconde

Andy Cruz, oro en Tokio 2020, huyó de Cuba la pasada semana. Ni la vuelta del profesionalismo cura los maltratos que sufren los boxeadores cubanos.

25 junio, 2022 02:15

La noticia deportiva en Cuba vuelve a estar en la deserción, o mejor dicho huida, de uno de sus grandes talentos. El último ha sido Andy Cruz (Matanzas, Cuba; 1995). En la isla era una de las grandes estrellas del boxeo, deporte de los más afectados allí por esta fuga de talentos que escapan de la represión de su país.

El boxeo es, tradicionalmente, una de las bases de los éxitos deportivos de Cuba. En los últimos Juegos Olímpicos de Tokio 2020, los púgiles cubanos lograron 5 de las 14 medallas de su delegación. Cuatro de ellas fueron de oro, colgándose uno de ellos el propio Andy Cruz en la categoría de peso ligero (63 kg).

Aquel éxito le convertía en un héroe patrio. El Gobierno de Cuba premia a los atletas por logros como este y una de las formas de hacerlo es entregándoles coches de gama alta. En enero, junto al resto de campeones, Andy Cruz recibió un Mercedes-Benz por parte de las autoridades de su país. Ese coche lo ha dejado atrás meses después huyendo del país.

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"Andy dejó a Cuba igual que la dejamos todos los que nacimos en ella y un día le dijimos adiós, con tristeza". Esas palabras pertenecen a Willie Suárez, periodista cubano y residente en Estados Unidos que anunció así la noticia esta semana. Su paradero es una incógnita, aunque algunas fuentes apuntaban a su marcha a República Dominicana.

Cruz se fue de Cuba con el sueño de "vivir en libertad" y "con la oportunidad de luchar por un mejor futuro donde existan opciones sin que las mismas sean impuestas". No es el primero ni el último en hacerlo, teniendo en España el caso reciente de otro boxeador nacido en la isla, Enmanuel Reyes Pla, que ya en Tokio compitió bajo la bandera de España.

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Son cada vez más los atletas/deportistas que se fugan de Cuba, donde a partir de ese momento les tratan de desertores. Nuestro país es uno de los destinos recurrentes, véase también el caso del saltador Jordan Díaz, aunque otros eligen EEUU u otros países de Centroamérica.

El caso de Andy Cruz choca por el oro que consiguió hace solo unos meses en la capital de Japón. Ni siquiera ello le dio una mejor vida, por mucho que en Cuba hayan tratado de vender en los tiempos recientes un cambio en el boxeo: la apertura al profesionalismo. No todos tienen acceso a él, que es lo que le ocurrió a Cruz.

Andy Cruz celebra su oro en Tokio 2020

Andy Cruz celebra su oro en Tokio 2020 EFE

En tiempos de la dictadura de Fidel Castro, y en años posteriores, el boxeo profesional se calificó como "inhumano y carente de principios". Pero el pasado mayo se dio el regreso al profesionalismo en un certamen realizado en Aguascalientes (México). Allí se desplazó una delegación de púgiles cubanos, pero entre ellos no estaba uno de sus oros olímpicos: Andy Cruz.

El motivo oficial, dado por su entrenador Rolando Acebal, era "una merma en el rendimiento y actitud en el gimnasio" de Cruz. Entonces se empezó a especular con su marcha del país, pero la primera vez que se pronunció Andy dijo que seguía centrad en su trabajo y desmentía "esos comentarios falsos" que se daban en redes sociales. La realidad era bien distinta y entonces ya planeaba su marcha del país.

En aquella aparición, organizada por la Federación, Andy Cruz también mostraba su gratitud por la oportunidad de boxear en Cuba. Esta, sin embargo, era solo una habitual cortina de humo utilizada en el país donde el deportista está indefenso ante las autoridades políticas. Allí están 'obligados' a vivir y pensar de una forma.

Maltrato a los boxeadores

El citado periodista, Willie Suárez, enumera algunos de los horrores que coartan la libertad de los boxeadores en Cuba. Desde imponer una ideología hasta medidas como prohibir a los púgiles tener tatuajes. Se denuncian cosas como que los propios atletas sufren robos por parte de los empleados de la escuela nacional de comida y ropaje.

A eso hay que sumar puntos como no contar con la defensa de los entrenadores -véanse las palabras de Acebal sobre Cruz- o que periodistas (mal llamados, dice Suárez) obliguen a los atletas a decir cosas que no piensan o no quieren decir.

Los 'desertores' no podrán volver a Cuba en los ocho años siguientes

Así Cuba, cuna de grandes campeones del boxeo lo es también de atletas que se fugan en busca de una vida mejor. Desertores, lo llaman allí. Huir, además, supone para aquellos que lo hacen la prohibición de pisar el país por los siguientes ocho años. Atrás suelen quedar sus familias en pos de luchar por una carrera que le soluciona la vida de verdad.

Andy Cruz sigue la estela de otros púgiles cubanos que se fueron en los últimos años. Todos ellos aspirantes a lo más grande: Ariel Pérez de la TorreRobeisy Ramírez (doble campeón olímpico), Yoelvis Gómez, Jadier Herrera (campeón internacional WBC), Dayan Depestre... Es la oscura verdad del boxeo cubano.