Captura de pantalla de la asistencia al estadio de los Dallas Stars.

Captura de pantalla de la asistencia al estadio de los Dallas Stars.

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El equipo de hockey que se 'cachondea' de Donald Trump

La afición de los Dallas Stars se inventa cifras (como el presidente de los Estados Unidos) sobre la asistencia de aficionados a sus partidos. 

23 enero, 2017 19:11

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¿Se acuerdan de aquel baile de cifras en manifestaciones dependiendo de quién fuera la fuente? Seguramente sí. Ustedes, o cualquier persona que alguna vez haya protestado por algún motivo, ha acudido a una concentración que, en función de a quién favoreciera, es declarada un éxito o un fracaso. Pero bien, ¿qué tiene que ver esto con Trump? Mucho. En su toma de posesión, el presidente de los Estados Unidos estimó que hubo un total de 1’5 millones de personas escuchando su discurso. Es decir, una barbaridad, pues habría sido el segundo con más afluencia según sus cálculos (el primero fue el de Obama en 2009 con 1'8 millones). Sin embargo, otros muchos opinaron que tan solo había 250.000 personas. ¿Verdad o mentira? ¿Quién tiene razón? Da un poco igual. Y, en cualquier caso, depende de la foto.

Perspectiva desde distintos ángulos.

Perspectiva desde distintos ángulos.



Lo cierto es que a raíz de esta polémica, hay una afición de la NHL, la primera división de hockey, que ha decidido ‘ridiculizar’ las estimaciones de Trump con una curiosa iniciativa. En su último partido celebrado en el American Airlines Center, al que habían asistido alrededor de 19.000 personas, el marcador estimó que había un total de 1’5 millones de personas viendo al equipo. ¿Les suena la cifra? En efecto, es la misma que la que el jefe de prensa del presidente de los Estados Unidos calculó que había asistido a la toma de posesión de Donald Trump.



¿Y qué ocurrió en el estadio? Pues, como es normal, hubo una carcajada general por parte de los espectadores. Poco más. La broma se quedó en eso. Pero, aun así, amagan con seguir sumando iniciativas de este tipo en cada uno de los partidos. Por un lado, es publicidad gratuita para el equipo. Y por otro, se echan unas risas. Qué otra cosa se puede hacer para contrarrestar la elección de Trump como presidente de la primera potencia mundial. Pues eso. A reír. Al menos, de momento.