Adrian Newey, en Zandvoort.

Adrian Newey, en Zandvoort. Aston Martin F1

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Aston Martin prepara una posible ruptura con Honda y tantea alternativas para 2028: Mercedes y Red Bull

La escudería británica no quiere quedarse sin motorista si el fabricante japonés sigue sin cumplir con las expectativas.

Más información: Aston Martin ya conoce el origen de su crisis: semanas perdidas, un AMR26 lejos de su objetivo y Newey presionado

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El futuro de Aston Martin pasa, en buena medida, por resolver una incógnita que se ha convertido en un problema: Honda. La relación entre ambas partes todavía tiene recorrido, pero en Silverstone ya se contempla qué hacer si el fabricante japonés no consigue dar el salto de rendimiento que se esperaba con el cambio de reglamento.

No es una amenaza inmediata ni existe, a día de hoy, una decisión tomada. La posibilidad de romper el vínculo apunta a 2028 y sigue siendo remota. Sin embargo, Aston Martin ya ha empezado a explorar el mercado y no quiere encontrarse sin alternativas si Honda no cumple con las expectativas.

Según el diario Sport, el equipo británico ha mantenido contactos con otros fabricantes. Mercedes es el candidato que aparece con más fuerza, aunque Red Bull también ha sido sondeado.

Las conversaciones existen y ya forman parte de la realidad del paddock, independientemente de que su objetivo sea cerrar un acuerdo o utilizar esas vías abiertas como elemento de presión.

La situación se explica por el rendimiento de la unidad de potencia japonesa. Aston Martin ha construido un proyecto de enorme envergadura alrededor de Honda, pero los resultados están lejos de lo previsto.

Incluso la introducción de un nuevo motor en Zandvoort no ha permitido al equipo abandonar la parte baja de la clasificación en este apartado.

El plan B

Ante este escenario, Lawrence Stroll prefiere tener una salida preparada. El propietario de Aston Martin ha destinado una inversión gigantesca a un proyecto que pretendía convertir a la escudería en una estructura plenamente competitiva.

El AMR26 ha demostrado contar con un chasis con potencial, pero ese trabajo pierde buena parte de su valor cuando la unidad de potencia no acompaña. Y la situación adquiere todavía más relevancia con Fernando Alonso como uno de sus pilotos.

Por eso, en Silverstone se escucha a todo el mundo. Mercedes es la alternativa más evidente. Toto Wolff ha sido visto en diferentes ocasiones en el motorhome de Aston Martin, una imagen que ha alimentado los rumores, aunque las conversaciones no se limitan al fabricante alemán.

Toto Wolff y Lawrence Stroll

Toto Wolff y Lawrence Stroll .

Red Bull Powertrains también está en el radar. La alianza con Ford ha dado lugar a una unidad de potencia que ha sorprendido en su primera etapa y que, según la valoración de la FIA, es la referencia de la parrilla. Para Aston Martin, analizar esa posibilidad resulta inevitable.

Un eventual regreso a Mercedes tendría, eso sí, una lectura particular. Aston Martin dejaría atrás el ambicioso proyecto de fábrica construido junto a Honda para volver a una relación de cliente, con las limitaciones que eso implica. Precisamente para escapar de ese modelo decidió mirar hacia Sakura.

La apuesta fue total. Aston Martin quiso controlar cada pieza del proyecto: motor, caja de cambios, simulador, túnel de viento e incluso la incorporación de ingenieros de primer nivel.

Prácticamente todo se diseñó desde cero con la intención de que el equipo dejara de depender de terceros y pudiera luchar algún día por los objetivos más importantes de la Fórmula 1.

Ahora toca esperar

Si finalmente se produce un cambio de motorista, 2028 sería el momento señalado. No está previsto que Aston Martin abandone a Honda de cara a la próxima temporada porque todavía existe confianza en que el fabricante japonés sea capaz de reducir buena parte de la desventaja durante 2027.

Hasta entonces, las conversaciones con Mercedes, Red Bull y cualquier otra alternativa tienen también una función evidente: aumentar la presión sobre Honda. Aston Martin necesita respuestas y quiere asegurarse de que, si estas no llegan, tendrá un plan alternativo.

La ruptura, en cualquier caso, no sería sencilla. Honda está realizando una inversión económica considerable y su salida supondría un golpe para una Fórmula 1 que precisamente diseñó su nuevo reglamento de unidades de potencia con la intención de atraer a grandes fabricantes.

Audi, Ford, Cadillac y Honda son algunos de los nombres que han dado el paso. Perder a uno de ellos no encajaría con el propósito de esa nueva etapa.

Por eso, antes de asumir una separación definitiva, habrá espacio para negociar y buscar fórmulas que permitan mantener a Honda dentro del proyecto. Aston Martin ya ha empezado a cubrirse las espaldas. Ahora Honda tiene la palabra.