El expiloto Rubens Barrichello.

El expiloto Rubens Barrichello.

F1

La nueva vida de Rubens Barrichello (53), excompañero de Schumacher: 'youtuber' y mentor de sus hijos pilotos

El brasileño se ha convertido en una figura polifacética después de su retirada en activo de la Fórmula 1.

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A. M.
Publicada

Rubens Barrichello nunca se retiró del todo. Cuando cerró su etapa en la Fórmula 1, el brasileño no eligió la comodidad del recuerdo, sino una segunda vida deportiva que, a sus más de 50 años, sigue acumulando victorias, títulos y nuevos proyectos dentro y fuera de la pista.

Su primer movimiento tras dejar el Gran Circo fue cambiar los monoplazas de F1 por otros horizontes.

En 2012 probó suerte en la IndyCar con KV Racing, una transición natural para muchos expilotos de Fórmula 1, antes de centrarse en los turismos y la resistencia, donde encontró un ecosistema más compatible con una carrera longeva.

Rubens Barrichello

Rubens Barrichello

Fue en Brasil, de vuelta a casa, donde Barrichello se reinventó del todo. Entró en la Stock Car Pro Series, el campeonato de turismos de referencia en el país, y no tardó en convertirse en uno de sus grandes nombres: campeón en 2014, título que revalidó en 2022, y un goteo constante de victorias y podios hasta bien entrados los años 2020.

Lejos de ser el ex de la F1 que viene a lucir nombre, se ha consolidado como uno de los pilotos más competitivos del certamen.

Paralelamente se abrió camino en la resistencia. Barrichello probó las 24 Horas de Daytona, donde llegó a terminar como subcampeón en 2016, y más recientemente ha participado en categorías GT y en la Porsche Endurance, donde volvió a subirse a lo más alto del podio con un título en 2024.

A esa agenda ya apretada añadió en 2025 un nuevo frente: encabeza el proyecto de Full Time Sports en la recién creada NASCAR Brasil, sin abandonar la Stock Car Pro Series. Es decir, cuando muchos contemporáneos contemplan solo homenajes, él se reparte entre dos campeonatos nacionales de alto nivel.

Al mismo tiempo, Barrichello se ha convertido en un rostro habitual del motor en los medios brasileños.

Tras la F1, trabajó como comentarista para TV Globo, aportando la visión del piloto que ha compartido parrilla con Michael Schumacher y ha vivido la era dorada de Ferrari desde dentro.

Después dio el salto al entorno digital con "Acelerados", un canal de motor en YouTube en el que ejerce como copresentador y probador, mezclando contenido técnico, entretenimiento y pruebas a fondo de coches de calle y competición.

Ese giro le ha permitido conectar con generaciones que apenas le vieron correr en Fórmula 1, reforzando su figura de divulgador y puente entre la élite del automovilismo y el aficionado de a pie.

Su perfil también ha atraído al mundo empresarial. Barrichello es embajador y directivo no ejecutivo de la compañía de iGaming SOFTSWISS para América Latina, una marca que lo ha colocado al frente de su estrategia de visibilidad en la región.

En 2025 está previsto que inaugure la cumbre SiGMA Americas con una ponencia sobre la relación entre las carreras, la alta competición y la industria del juego online. El ex piloto aprovecha así su capital de credibilidad en pista para aterrizar en el negocio del entretenimiento digital, con un rol más cercano al de embajador y ejecutivo que al de simple imagen publicitaria.

En el plano personal, su historia reciente también ha tenido capítulos delicados. En 2018 sufrió un tumor benigno, detectado tras fuertes dolores de cabeza; fue operado de urgencia y se recuperó con éxito, hasta el punto de regresar a los circuitos y mantener un alto nivel competitivo.

Ese episodio reforzó la percepción de Barrichello como un superviviente, acostumbrado a sobreponerse, primero a los golpes de una F1 dominada por Schumacher y, después, a desafíos fuera de su control.

En 2019 se divorció y, desde entonces, ha volcado buena parte de su energía en la carrera de sus hijos, Eduardo y Fernando, ambos pilotos, con programas en campeonatos internacionales como el Mundial de Resistencia FIA y la Euroformula Open.

Si hay algo que define la vida de Rubens Barrichello después de la Fórmula 1 es, precisamente, su incapacidad para pasar página.

Su longevidad en la élite, ganando títulos nacionales en Brasil cuando otros compañeros de generación solo aparecen en eventos de exhibición, le ha convertido en un caso singular en el paddock sudamericano.

Al mismo tiempo, ha asumido un papel de puente entre el mundo F1 y el automovilismo regional, dando proyección internacional a campeonatos como la Stock Car Pro Series y a proyectos como NASCAR Brasil.

Y, en paralelo, se ha ido transformando en embajador del motor en la televisión, en YouTube y en la industria del iGaming, construyendo una segunda carrera donde la experiencia pesa tanto como los resultados.