'Nachez', a la izquierda, junto a sus dos compañeros en los alrededores de Montmeló

'Nachez', a la izquierda, junto a sus dos compañeros en los alrededores de Montmeló Imagen cedida

F1

La odisea de tres 'locos' de la F1 para ser los ojos de la afición en los test de Montmeló: "Nos mandaron a la secreta y Mossos"

Tras ser perseguidos el lunes, un periodista y dos creadores de contenido captaron el miércoles cuándo, dónde y cómo iba a llegar el AMR26 de Fernando Alonso al Circuit.

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A las nueve de la mañana, en una de las colinas que abrazan el Circuit de Barcelona-Catalunya, el silencio solo lo rompía el eco lejano de los motores de los Fórmula 1. No había masas de aficionados ni colas de coches: apenas dos fotógrafos y tres personas más, entre ellos un creador de contenido que la comunidad conoce como 'Nachez'.

Habían madrugado para hacer lo que llevan días intentando: convertirse en los ojos de la afición en unos test privados blindados a cal y canto. Lo que no esperaban era lo que sucedió después.

La historia, cuenta Nachez a EL ESPAÑOL, no nació como una operación milimetrada. "Empezó siendo todo un poco por mensaje, un poco de medio coña. Nos vimos en un evento y fuimos concretando"

El punto de inflexión llegó alrededor de Nochevieja, cuando los tres -el propio Nachez, el también creador de contenido Ekaitz Gil y el periodista freelance Jorge Peiró- se pusieron realmente en serio a cuadrar cómo bajar a Barcelona.

El objetivo era claro: aprovechar cualquier hueco visual entre árboles, vallas y desniveles para ver aunque fuera unos segundos de los monoplazas y trasladar esa información a la gente que está en casa. Estos ensayos, a diferencia de los de Baréin, no se retransmiten en directo.

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La realidad, en muchos aspectos, ha sido tal y como la imaginaban: "Me esperaba mucho curro, mucho cansancio, estar ahí viendo coches pasar muy de vez en cuando, un trocito solo del Circuit. Me esperaba un poquito de resistencia por parte de la Fórmula 1, pero es verdad que igual ha sido demasiado".

El lunes por la mañana, el grupo se situó en una de las zonas exteriores históricas. Nachez recuerda: "Éramos tres personas allí. Se acercó la seguridad del Circuit, nos dijo que no se podía estar ahí, que no podíamos grabar, que no podíamos sacar fotos y que nos fuésemos. Y como no queríamos problemas, evidentemente, empezamos a recoger".

Pero lo que ocurrió después cambió radicalmente el tono de la mañana. "Al instante, nosotros recogimos. Pero ni siquiera pasaron 10 segundos de que nos dijese eso y que nosotros nos pusiésemos a recoger, cogió el walkie y dijo: 'Creo que vamos a tener que llamar a los Mossos'".

La reacción de Nachez fue de sorpresa: "La verdad es que me quedé flipado porque estábamos recogiendo, no dio tiempo a mucho más. No nos podíamos ir y teletransportar a otro sitio en 10 segundos. Me pareció un poco exagerado por su parte".

A partir de ahí empezó una especie de ajedrez a varias bandas. Se movieron a otra colina, luego buscaron zonas más discretas fuera de lo que considera propiedad del circuito.

Nachez explica: "La propiedad del Circuit está delimitada por unos bloques de hormigón que delimitan claramente las zonas que son del circuito y las que no". En esos puntos, "se notaba que no podían exigirnos nada".

Pero cuando volvieron después de desayunar, la situación se había intensificado: "De repente aparecieron dos furgones de los Mossos y dijimos: 'Nos vamos aquí'. Un rato más tarde, volvimos en coche y nos encontramos, en la parte de abajo donde está la barrera, dos coches de la policía secreta, un montón de mossos arriba y cortando accesos. Y dijimos: 'Nos vamos'. Nos pareció muy loco".

Ellos no llegaron a ser identificados, aunque sí vieron cómo a otros asistentes se les pedía la documentación y se les advertía de que, si volvían a aparecer en los controles, podrían enfrentarse a sanciones.

En la colina de Montmeló había un operativo digno de un macrodispositivo, dirigido a un puñado de aficionados y creadores de contenido. El martes, el ambiente se había relajado: "Parece que ya buscan solo a las cámaras profesionales. A las personas con el móvil le dejan, si no se acumula mucha gente".

El porqué del blindaje

Para entender este despliegue hay que mirar más allá de la colina. Son los test más esperados de los últimos años: el inicio de un cambio de normativa que Lewis Hamilton describió como el más grande que ha vivido.

La combinación de un nuevo reglamento, la llegada del motor Honda a Aston Martin y Adrian Newey diseñando el coche de Fernando Alonso han disparado la expectación.

Imagen del circuito de Montmeló

Imagen del circuito de Montmeló MotoGP

Nachez reflexiona sobre los motivos: "Hay que tener en cuenta que Baréin paga un dinero para que los tests de la pretemporada se produzcan ahí. Y eso sí que son televisados. Pero claro, pagan. Entonces no sé si viene por ahí de no querer que salgan imágenes de los coches, porque quieran que las primeras imágenes salgan en Bahréin, que son los que han pagado".

También identifica otro factor: "Puede ir un poco también por la parte de Circuit, que se juega la renovación, y quieren que todo salga bien e igual están sobrerreaccionando".

Al gato y al ratón

Nachez no niega la lógica de fondo, pero critica el nivel de respuesta: "Me parecen comprensibles por una parte, pero por otra exageradas. Yo entiendo jugar al gato y al ratón. Yo entiendo que tú vengas, me eches, yo voy a otro lado, vengas, me eches. Lo entiendo. Estamos cumpliendo los dos de esa forma: tú estás haciendo tu trabajo y yo estoy haciendo el mío".

A su juicio, la escala ha sido excesiva: "Presencia policial como si fuésemos ahí una célula terrorista, me parece un poco exagerado. La palabra que más se ha repetido a lo largo de la semana es 'exagerado'".

Su crítica va más allá. Plantea un debate fundamental: "Si hay 50-100 personas en la colina y se desarrolla todo con total normalidad, no debería haber presencia policial. La policía tiene que encargarse de otras cosas. Que contraten más seguridad y ya está, tampoco me parece tan complicado".

La ironía es que esta semana no ha habido problemas graves de fiabilidad. Nachez ilustra el papel que juegan: "De hecho, Hadjar, piloto de Red Bull, tuvo un accidente de conducción. Sacamos la imagen e incluso un vídeo con sonido del accidente. Y la Fórmula 1, esa noche en su resumen, no lo puso. Si no fuese porque nosotros estábamos ahí grabando ese momento, no se hubiese enterado nadie".

Su función, enfatiza, es crucial: "Yo creo que la función que hacemos nosotros y cualquiera que vaya a la colina es importante para el mundo de la Fórmula 1 en general. Que la gente sepa lo que está ocurriendo en su deporte".

Test normales en clima anómalo

Lo paradójico es que sobre el asfalto todo es normal. "Están siendo unos tests de pretemporada absolutamente normales. No ha habido nada por ahora. Esperemos que no nos estrene Aston Martin con Honda, pero más allá de cuatro tonterías, normales de unos tests de pretemporada, nada extravagante".

Nachez subraya la paradoja más amplia: "Para los aficionados es malo que haya tantísima seguridad, pero yo creo que también para la Fórmula 1, por la imagen que está dando al mundo. Esto es algo que ha salido en todo el mundo. La imagen no es buena. La gente hace memes y se ríe, otros se lo toman más serio y dicen: 'Oye, esto igual es exagerado'".

A título anecdótico, relata cómo un experimentado periodista inglés -Jon Noble, del medio The Race- quedó asombrado: "Nos contó que lo que vivimos esa mañana no lo vio en su vida, nunca, en unos test de pretemporada. Estaba absolutamente asombrado a nivel de seguridad. El periodista dijo que en 30 años nunca había visto algo así".

Nachez, Ekaitz Gil y Jorge Peiró, en la colina de Montmeló junto al periodista inglés Jon Noble

Nachez, Ekaitz Gil y Jorge Peiró, en la colina de Montmeló junto al periodista inglés Jon Noble

Y por fin, el AMR26

Nachez no podrá quedarse hasta el final. "Yo no tengo pensado seguir hasta el viernes porque me tengo que volver para hacer un examen en Madrid. Esperaré hasta el jueves por la tarde, a las 6 de la tarde que acaban los test, y o esa misma tarde o al día siguiente de madrugada me cogeré el coche y de vuelta a Madrid".

El foco está en este jueves: el esperado estreno de Aston Martin y Fernando Alonso. Nachez se prepara para una avalancha: "Eso va a ser una locura. He visto hasta gente que había criticado que estuviésemos ahí, que decía: 'Hombre, si son privados, ¿para qué vas?' Pues esa gente al parecer va a ir el jueves por si sale Aston Martin".

Su esperanza es que todo transcurra sin sobresaltos: "Principalmente porque yo quiero estar ahí tranquilamente, sacar los vídeos, que no se líe nada y poder hacer lo que hemos venido a hacer. Espero que no sea una locura y al final pues sea malo para todos".

"Esperemos que se desarrolle con normalidad, esperemos que el coche salga, esperemos que todo vaya bien y todo lo que haya pasado antes quede en una simple anécdota", culmina. Un adelanto: su nueva operación para contar cuándo, dónde y cómo iba a llegar el AMR26 a Montmeló.