Fernando Alonso, antes del Gran Premio de Australia.

Fernando Alonso, antes del Gran Premio de Australia. Brandon Malone Reuters

F1

¿Por qué nadie quiere a Fernando Alonso?

La paciencia del piloto asturiano se agota entre los rumores sobre una salida anticipada de McLaren-Honda: un salto al vacío que podría terminar en descalabro.

Fernando Alonso se encuentra ante la encrucijada más grande de su vida tras comprobar, otro año más, que su apuesta personal se ha transformado en una pesadilla de la que no es capaz de despertar. Las acciones del español han determinado su destino. Muchos aseguran que de haber sido más frío en sus decisiones contaría con cuatro títulos, pero su carácter ha marcado su destino para lo bueno y lo malo.

El piloto que abandonó Ferrari para convertirse en el Ayrton Senna del siglo XXI con McLaren-Honda en Australia no pudo pasar de la décima posición, antes de abandonar, gracias a sus manos y a una Fórmula 1 donde “adelantar es casi imposible” según Ocon y Hulkenberg.

Crónica de una marcha anunciada

Tras el Gran Premio de Australia las declaraciones de Mark Webber han llenado los titulares de los medios: "Quizá Alonso no esté todo el año en McLaren”. De momento, el Twitter del piloto tan sólo habla de “piloto de F1”, eliminando toda alusión a McLaren-Honda salvo por la foto de un coche histórico irrepetible.

Alonso, antes de abandonar en Melbourne.

Alonso, antes de abandonar en Melbourne. DIEGO AZUBEL EFE

No sería la primera vez que Fernando Alonso se marcha por la puerta de atrás de McLaren. De hecho, su salida al finalizar una de las temporadas más ‘sucias’ de la Fórmula 1, tras el escándalo del 'spygate' en 2007, marcó un punto de inflexión en su carrera. De ser verdadera la afirmación de Webber y los rumores de la línea roja que se habría marcado coincidiendo con el Gran Premio de España, Alonso podría romper su millonario contrato y salir del equipo al que quizá nunca debió regresar.

De hacerse realidad los rumores, el teatral gesto tendría consecuencias peligrosas para el futuro de su carrera, puesto que a día de hoy las puertas de los únicos equipos capaces de luchar por la victoria están cerradas.

A Red Bull Alonso no le sirve

El equipo de la bebida energética cuenta en sus filas con dos pilotos de altísimo nivel que además venden juventud y éxito. El futuro está asegurado gracias al talento que no para de crecer de Carlos Sainz y la garantía de un Verstappen que antes o después será campeón del mundo, por lo que los servicios de Alonso no son indispensables ni encajan con la imagen que el equipo proyecta.

Para Ferrari Alonso es historia

De la Ferrari que Alonso construyó y abandonó ya no queda gran cosa. Los grandes nombres que se contrataron en su época han dejado paso a la cooperativa centrada en dar a Sebastian Vettel un monoplaza con el que pueda emular la era Michael Schumacher: un objetivo que Marchionne ha dejado claro en más de una ocasión.

En Maranello hay un líder que no incendia a los medios cuando las cosas no funcionan y que garantiza resultados. El recuerdo de Alonso no deja buen sabor de boca a los italianos y un regreso sería un malabarismo difícil de completar.

Mercedes y las heridas abiertas

En Mercedes no hay sitio para dos pilotos ‘incendiarios’ de carácter, quizás por eso Lauda alaba a Bottas al asegurar que "ha demostrado ser el piloto perfecto para Mercedes”. Con Hamilton los alemanes tienen un piloto que ha demostrado desde su debut en la F1 ser tan veloz, o más, en la pista como Fernando Alonso, a quien casi dobla en 'poles', bate en Mundiales y supera en victorias.

Vettel, durante la carrera en Melbourne.

Vettel, durante la carrera en Melbourne. EFE

En Mercedes ya tienen bastante con un gallo en el corral y buscan la estabilidad que ofrece el poderío de Hamilton, unida a la poca simpatía de Niki Lauda por el asturiano. Con todo esto el gran jefe del equipo, Toto Wolff, justifica la ausencia de un piloto del calibre del asturiano en su equipo como consecuencia de las “heridas aún abiertas”.

Salto al vacío

Con las puertas de los tres grandes equipos cerradas Fernando Alonso se enfrenta a un salto al vacío que puede descalabrar las esperanzas de recuperar el trono y fulminar la ilusión de los miles de seguidores que desde 2001 se han cambiado de chaqueta sin pensárselo dos veces para apoyar a su ídolo.

En McLaren (y quizás en la mente del asturiano) piensan que todo se arregla consiguiendo el motor Mercedes, pero la realidad de la Fórmula 1 deja claro que esto no es garantía de victoria. En Melbourne los motores cliente eran los mismos que los montados en Mercedes, pero los resultados sobre la pista no han puesto ni a Massa ni a Pérez en condición de ganar la carrera. De hecho, en los últimos cuatro años ¿cuántos equipos motorizados Mercedes no plateados han ganado un Gran Premio?

Ser sexto en parrilla es relativamente sencillo; si no, que se lo digan a Massa, que terminó a 88 segundos del Ferrari de Vettel. Tener el mejor motor es una cosa, construir un coche alrededor de este y batirse con Mercedes y Ferrari es otra.

Sin opciones

La dura realidad es que ni Williams, ni Force India, ni mucho menos Renault son capaces a día de hoy ni probablemente en 2018 de competir con los mejores. Alonso no quiere pilotar para ser sexto u octavo, pero sus opciones actuales no garantizan una mejor posición para la próxima temporada. Ello hace que abandonar McLaren pueda tener un efecto 'boomerang' similar al de su decisión de fichar por el equipo británico por segunda vez. Los años pasan factura en un mundo tan endogámico como la Fórmula 1. Y la personalidad de Alonso ha convertido su carrera en menos de lo que podía haber sido.