Aleksandr Kokorin y Pavel Mamáev durante una noche de fiesta

Aleksandr Kokorin y Pavel Mamáev durante una noche de fiesta

Fútbol Internacional RUSIA

La Policía rusa pide prisión preventiva para Kokorin y Mamaev por su agresión

La Policía rusa se ha manifestado a través de Yuri Titov, su portavoz, que solicitarán prisión preventiva para Aleksandr Kokorin y Pavel Mamáev, los futbolistas rusos que protagonizaron una agresión a dos funcionarios rusos en un café de Moscú y a un conductor en plena calle. El portavoz ha asegurado que los jugadores serán acusados de vandalismo utilizando la segunda parte del artículo 213 del código penal ruso, que prevé unas penas de cárcel de 4 a 7 años.

Durante los interrogatorios ambos futbolistas negaron su culpabilidad y sus abogados alegaron que fueron provocados por las supuestas víctimas. Los futbolistas dijeron haber bebido solo cerveza, aunque aún no ha sido comprobado al no conocerse el resultado de los análisis de sangre que les realizó la policía cuando los detuvo.

Los acompañantes de Kokorin y Mamáev han sido citados para acudir a comisaría lo antes posible, ante el riesgo de ser detenidos si no lo hacen. Quien sí ha sido detenido es Kiril Kokorin, hermano del futbolista del Zenit Aleksandr, participante también en la agresión.

Los dos coincidieron en la selección

Ambos futbolistas son internacionales con la Selección de Rusia, pero ninguno de ellos fue de la partida en el Mundial 2018, en el caso de Kokorin por una grave lesión y en el de Mamáev porque no viste la elástica del combinado nacional desde hace más de dos años.

Dos polémicos futbolistas rusos investigados por un nuevo escándalo

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Los dos coincidieron bajo las órdenes de Leonid Slutski en la Eurocopa de Francia 2016, aunque fueron eliminados a las primeras de cambio, siendo superados por Gales e Inglaterra en su grupo. En julio de 2016, tras caer eliminados del torneo, los dos futbolistas ya fueron noticia por gastarse 250.000 euros solo en champán en una fiesta en Mónaco. El Gobierno ruso no ha tardado en condenar la acción, que se ha convertido en un tema popular entre la población, que pide una sanción ejemplificante para ambos.