El momento en el que el árbitro saca la roja a su asistente.

El momento en el que el árbitro saca la roja a su asistente.

Fútbol Internacional

Un linier vomita durante un partido en Escocia... ¡y el árbitro le saca la roja!

Ha ocurrido en el partido entre el Kilmarnock y el Dundee. La escena, surrealista, la protagonizaron el árbitro internacional Craig Thompson y su asistente.

Daniel Calle

El fútbol nunca dejará de sorprendernos. En el partido de la liga escocesa entre el Kilmarnock y el Dundee, que terminó 0-1, se vio una de las escenas más surrealistas vistas en un campo de fútbol en los últimos años.

El jugador local Jones se iba a disponer a lanzar un saque de esquina cuando el linier, que estaba a su lado y había levantado la bandera para señalar la jugada, se puso a vomitar.

De repente, el asistente comenzó a alejarse de su posición y lanzó un escupitajo. Cuando volvió junto al banderín de córner, se notó otra vez indispuesto. Jones y el árbitro Craig Thompson, acudieron a ayudarle, pero poco pueden hacer por él. El linier se volvió a alejar y vomitó en uno de los fondos del estadio. Rápidamente Jones, que se echaba las manos a la cabeza entre risas, y Thompson, retiraron la mirada. No era agradable observar al asistente en esas circunstancias. El público aplaudía irónicamente.

Si la acción ya era curiosa, pero entraba dentro de lo normal que puede ser un ser humano, la secuencia se volvió surrealista cuando el árbitro principal hizo algo pocas veces visto en el fútbol: sacarle una tarjeta roja a su compañero de profesión. Varios segundos después de que el linier se recuperara, Craig Thompson se unió al 'cachondeo' y 'expulsó' al asistente. La escena era incalificable.

Craig Thompson, además de 'showman' en este último partido, es colegiado internacional y ha arbitrado, entre otros partidos, el Borussia Dortmund - Málaga de 2013, aquel en el que el club andaluz quedó eliminado de la Champions con polémica, y el Ajax - Real Madrid de 2010, en el que Mourinho ordenó a Xabi Alonso y Ramos forzar la tarjeta amarilla, algo que le costó la sanción al entrenador portugués después. También dirigió partidos de la Eurocopa 2012.