Los jugadores del Betis celebran el gol de Isco contra el Feyenoord.

Los jugadores del Betis celebran el gol de Isco contra el Feyenoord. REUTERS

Fútbol

El Betis sigue de dulce y gana por la mínima al Feyenoord para seguir con su pleno de victorias en Champions

Un gol de Isco desde el punto de penalti en la segunda parte significó el tercer triunfo de los béticos.

G.E. | Agencias
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El Betis volvió a demostrar que su idilio con las noches europeas no fue casualidad. En un partido tenso y muy disputado, el conjunto verdiblanco logró imponerse por 1-0 al Feyenoord en el estadio de La Cartuja.

Un solitario gol de Isco de penalti en la segunda parte sirvió para desatascar un duelo rocoso y certificar un triunfo vital. Con este marcador definitivo, el equipo andaluz se desquitó de la dolorosa derrota liguera frente al FC Barcelona y recuperó las buenas sensaciones.

La victoria tuvo un peso tremendo en las aspiraciones continentales del club. Con este triunfo, el Betis mantuvo su inmaculado paso por la máxima competición continental y sumó un pleno absoluto de nueve puntos en las tres primeras jornadas.

Isco marca el penalti contra el Feyenoord.

Isco marca el penalti contra el Feyenoord. REUTERS

Lo que vivió el beticismo fue un camino mágico en la Champions League, un sueño firme que se materializó semana tras semana. Este arranque arrollador dejó al equipo de Manuel Pellegrini con el pase a los playoffs prácticamente asegurado.

Hasta llegar a ese anhelado gol, el encuentro resultó ser un auténtico ejercicio de paciencia y desgaste. Pellegrini introdujo seis cambios respecto al once del Barça, apostando por una zaga renovada con Marc Bartra y Natan para neutralizar al rival.

El conjunto neerlandés, bajo la batuta de Van Bronckhorst, no viajó a Sevilla a especular. Con jugadores punzantes como Hadj Moussa y Ferri, los visitantes plantearon un choque de altísima intensidad física, obligando a Marc Roca y Fornals a multiplicarse en la medular.

Sin embargo, el desequilibrio bético acabó llegando gracias a la insistencia. Antony y Abde percutieron sin descanso por las bandas, intentando surtir de balones a un Parrott que buscaba su revancha personal en la punta de ataque verdiblanca.

La recompensa a esa persistencia colectiva apareció en el tramo decisivo con una internada en el área que terminó en clara pena máxima. Isco, asumiendo su jerarquía, no tembló desde los once metros y desató la locura en las gradas con su innegable magia.

Un partido de madurez y oficio

Más allá de la ilusión en ataque, el choque continental supuso una auténtica prueba de resistencia. El Feyenoord, urgido por puntuar para huir de la zona de eliminación, tejió una complicada telaraña defensiva liderada por Mika Mármol y Javi López.

Esa solidez atrás frustró a los locales durante gran parte del encuentro. Además, Álvaro Valles tuvo que intervenir con seguridad bajo palos ante los peligrosos acercamientos neerlandeses, manteniendo a su equipo a flote y con la portería a cero.

Momento del gol de Isco contra el Betis.

Momento del gol de Isco contra el Betis. REUTERS

El paso de los minutos acabó convirtiendo el césped en un cerrado tablero de ajedrez táctico. Pellegrini supo mover sus piezas con inteligencia, aprovechando el evidente desgaste físico del aguerrido cuadro visitante.

En los compases finales, el Betis dio un paso definitivo hacia adelante y embotelló al Feyenoord gracias a un Isco indetectable entre líneas. La solidez de Bellerín y Fran García en los laterales blindó a los locales hasta escuchar el pitido final del árbitro, desatando la fiesta total para seguir soñando en esta Champions.