José María Giménez, durante un partido con el Deportivo de A Coruña.

José María Giménez, durante un partido con el Deportivo de A Coruña. Europa Press

Fútbol

Josema Giménez, 31 años: "Me diagnosticaron TDAH junto a mi hijo, me puse a llorar. Cada mañana tomamos una pastilla"

El futbolista uruguayo del Deportivo descubrió hace poco el trastorno que padece y que también heredó su hijo de 8 años.

Más información: Harry Kane, 32 años: "Mi padre es una parte enorme de mi vida, siempre amé su mentalidad y mis rasgos vienen de él"

Jorge Pacheco
Publicada

Josema Giménez ha contado que recibió hace poco un diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). El futbolista uruguayo, de 31 años, explicó que su hijo, de ocho, fue diagnosticado al mismo tiempo.

En una entrevista con la Mutual Uruguaya de Futbolistas, repasó cómo vivió sus años escolares y por qué conocer ambos diagnósticos cambió su forma de entender al niño.

"Soy una persona que tiene TDAH, me lo diagnosticaron hace poco. Todo me costó muchísimo más, sobre todo por el tema de la conducta. A nivel de estudio siempre me fue relativamente bien, pero a nivel de conducta me condenaba".

Giménez distingue entre sus resultados académicos y las dificultades que tenía para comportarse como se esperaba de él en clase. Al recordar aquella etapa, puso como ejemplo la ayuda de una profesora que le preparaba trabajo adicional para mantenerlo ocupado.

"Pobres las maestras a las que les tocó lidiar conmigo. Pero, bueno, les pido disculpas porque era un niño al que le funcionaba la cabeza a 2.000 por hora. Yo me acuerdo que la maestra Mariela me ponía dos cuadernos. Uno para la tarea típica de la clase, que ponía con el pizarrón, pero aparte me ponía a mí más tareas. Entonces, yo terminaba uno, se lo daba, me lo corregía, y ya me ponía con el otro. Y así, más o menos, iba sosteniéndome".

José María Giménez, en su etapa con el Atlético de Madrid.

José María Giménez, en su etapa con el Atlético de Madrid. Europa Press

La parte más emotiva de su relato llegó al hablar de su hijo. Giménez reconoció que, antes de conocer el diagnóstico, atribuía algunas de sus reacciones a que no quería escucharlo. Saber lo que les ocurría a ambos le permitió revisar esa interpretación y buscar una manera distinta de acompañarlo.

"Tengo un hijo con TDAH. Se lo descubrieron también junto conmigo y tiene ocho años. Cuando me cuentan que es hereditario, me pongo a llorar, sobre todo porque hacía ocho años yo no lo entendía. Yo pensaba que, hablando mal y pronto, no me hacía caso, no le importaba nada. Yo le decía: 'Loco, te estoy hablando, respetame, o sea, no te pongas de ese modo'", dijo.

Y siguió: "Y la realidad es que no era, era su cabeza que le funcionaba así. Cuando hablé con él y le tuve que transmitir esto le dije: 'Sos especial, como papá y tenemos que tomar una pastilla todas las mañanas y tenemos que tratar de concentrarnos, estar tranquilos'. Así le vas acompañando un poco".

El futbolista presenta esa conversación como un punto de partida para entenderse mejor en casa. Al compartir su experiencia, ha unido dos momentos separados por años: las dificultades que recuerda de su propia infancia y la posibilidad de responder ahora con más comprensión a las de su hijo.