Joan Laporta, en la Asamblea General Ordinaria.

Joan Laporta, en la Asamblea General Ordinaria. Europa Press

Fútbol

El Barça no puede fichar sin vender: la delicada situación económica obliga al club a liberar masa salarial

El conjunto azulgrana tendrá en enero un fair play financiero positivo cinco años después, pero estará limitado en sus operaciones.

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El Barcelona afronta la próxima ventana de fichajes con una premisa clara: el mercado de enero no parece una prioridad. El equipo dirigido por Hansi Flick ha comenzado la temporada con un pleno de victorias y la plantilla cuenta, en principio, con dos jugadores por posición.

Un escenario que invita a la tranquilidad, aunque la situación económica del club sigue marcando los límites de cualquier posible operación. El conjunto azulgrana tendrá en enero un fair play financiero positivo, pero eso no significa que pueda afrontar grandes incorporaciones.

El vicepresidente económico del Barcelona, Ferran Olivé, explicó este miércoles en el programa Què t'hi jugues! que el margen disponible será reducido y que, para fichar, el club necesitaría generar antes nuevos ingresos mediante salidas.

"Deberíamos vender para fichar. La regla 1:1 quiere decir que para que un jugador entre, otro debe salir. Hay excedente, pero es de muy poco, de 3-4 millones", señaló Olivé.

Una cifra que limita considerablemente el margen de maniobra del club y que, en la práctica, hace difícil pensar en una incorporación de primer nivel sin una operación previa que libere masa salarial.

Vender antes para fichar después

El dirigente incluso bromeó con la situación y aseguró que, en las actuales condiciones, no habría espacio para asumir el salario de un jugador como Julián Álvarez.

La situación, sin embargo, dista de ser la que encontró la actual directiva. El Barcelona ha conseguido regresar a la regla 1:1 después de varios años condicionado por las restricciones económicas. "Teníamos el fair play negativo. Nos ha costado cinco años llegar al 1-1. No ha sido fácil", recordó Olivé.

La prioridad de la entidad azulgrana pasa ahora por consolidar esta recuperación y, especialmente, completar el proyecto del nuevo Spotify Camp Nou.

Ferran Olivé, durante su comparecencia en la Asamblea General Ordinaria del Barça.

Ferran Olivé, durante su comparecencia en la Asamblea General Ordinaria del Barça. FC Barcelona

Para el vicepresidente económico, la finalización del estadio constituye una pieza fundamental para aumentar los ingresos y fortalecer la estructura financiera del club.

"Con el Spotify Camp Nou acabado y el equipo funcionando, subirán los patrocinadores y venderemos más en las tiendas", afirmó Olivé.

Su planteamiento parte de un efecto dominó: un estadio plenamente operativo permitiría elevar los ingresos comerciales y de explotación, mientras que el buen rendimiento del primer equipo contribuiría a reforzar el atractivo global de la entidad.

Las previsiones económicas vinculadas al nuevo estadio son especialmente ambiciosas. Según explicó el dirigente, las estimaciones iniciales apuntaban a unos ingresos de entre 350 y 375 millones de euros.

Sin embargo, las expectativas han aumentado gracias, entre otros factores, a la evolución de la venta de los asientos VIP.

"Cuando se hizo el estudio, cuando entraron los inversores, se calculó que se obtendrían en torno a los 350-375 millones de ingresos. Pensábamos que tendríamos más dificultades con la venta de los asientos VIP, pero ya están prácticamente vendidos. El éxito ha sido brutal. Se calcula que los ingresos estén en la franja de los 425-450 millones", explicó Olivé.

El vicepresidente también puso el foco en la planificación a largo plazo. La Junta presidida por Joan Laporta ya trabaja en el presupuesto de la próxima temporada y mantiene como uno de sus objetivos recuperar el patrimonio neto neutro en 2030.

En este contexto, el buen momento deportivo ofrece al Barcelona margen para evitar decisiones precipitadas. La plantilla está respondiendo a las exigencias de Flick y, salvo que aparezcan lesiones o alguna necesidad inesperada, el club confía en no tener que acudir al mercado de invierno.

La fotografía económica, no obstante, obliga a mantener la prudencia. El Barça ha recuperado capacidad de maniobra, pero todavía no dispone de libertad para afrontar cualquier operación.

Si enero exige refuerzos, antes habrá que hacer sitio. Mientras tanto, el club mira al terreno de juego y al nuevo Camp Nou como los dos grandes motores de una recuperación económica que todavía está en marcha.