James Rodríguez, durante el Mundial.

James Rodríguez, durante el Mundial. Reuters

Fútbol

Las inversiones de James Rodríguez (35) fuera del fútbol: comida japonesa y una cadena de cafeterías propia

El colombiano ha sabido mirar por su intereses más allá de sus hazañas en un campo de fútbol.

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A. M.
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James Rodríguez, indiscutible ídolo del balompié colombiano y exjugador del Real Madrid, ha dejado claro que su prodigiosa zurda no es su único gran talento. Con una visión empresarial sumamente aguda, el mediocampista ha logrado edificar un sólido imperio financiero lejos de los terrenos de juego.

Su estrategia de inversión, diseñada meticulosamente para asegurar su estabilidad a largo plazo, abarca ámbitos tan variados como la alta cocina internacional o el sector primario tradicional, confirmando que su genialidad trasciende el deporte.

El pilar más mediático y rentable de su faceta como emprendedor es, indiscutiblemente, el sector gastronómico. El proyecto más ambicioso de su portafolio es el Grupo Salvaje, una cadena de restaurantes donde participa como socio.

Esta marca, que fusiona magistralmente la comida japonesa con toques latinos y mediterráneos, es hoy un fenómeno global con presencia en más de diez países, destacando sedes en España, Francia y Emiratos Árabes Unidos. A este rotundo éxito se suma Arrogante, su exclusivo restaurante de comida italiana y atmósfera teatral, que triunfa en Madrid, Miami y Bogotá. Asimismo, fiel a sus raíces, James fundó Café Dos Molinos, una red de cafeterías colombianas que le sirvió de plataforma para lanzar su propia marca de café empaquetado, 10 Gold Coffee.

Pero la audacia financiera de Rodríguez no se detiene en las grandes capitales ni en los locales de lujo. El futbolista también ha mirado hacia el campo, apostando fuertemente por la agroindustria en el departamento del Tolima, la tierra que lo vio crecer.

Allí ha destinado un capital importante para adquirir fincas dedicadas a la producción de arroz y a la ganadería. Esta decisión evidencia una inteligencia financiera brillante: equilibrar la volatilidad del sector hostelero con la seguridad tangible y tradicional que ofrecen la tierra y el campo colombiano.

Finalmente, cerrando el círculo de sus múltiples negocios, James ha sabido monetizar su estilo de vida como deportista de élite. En el ámbito del bienestar, comercializa bebidas funcionales bajo el nombre de 10 Gold y lidera Truly Genius, una prestigiosa marca internacional de suplementos nutricionales. Todo esto se complementa con su apoyo al deporte base mediante modernos complejos de canchas sintéticas en Ibagué y su tienda deportiva LF10.

En definitiva, James ha construido un exitoso holding que factura millones anuales. Al combinar el glamour de la hostelería de lujo con la ganadería, demuestra ser un empresario tan hábil en los despachos como con el balón.