Yan Diomande, en una rueda de prensa del Mundial 2026.

Yan Diomande, en una rueda de prensa del Mundial 2026. Reuters

Fútbol

Yan Dioamande: "Vivíamos 25 personas en una misma casa. Mamá quería ver telenovelas y el resto querían ver películas"

El costamarfileño tuvo una infancia complicada ante los problemas económicos que atravesaba su familia.

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Carlos Serrano
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Todo apunta a que Yan Diomande está a un paso de convertirse en el nuevo gran fichaje del Real Madrid. Con apenas 19 años, el extremo marfileño se ha consolidado como una de las irrupciones más prometedoras del fútbol europeo.

Sin embargo, antes de situarse a las puertas del Bernabéu, Diomande recorrió un camino marcado por los sacrificios, las decepciones y una perseverancia inquebrantable.

De niño dormía con sus primeras botas de fútbol y esperaba a que todos se acostaran para ver partidos en silencio en una casa donde convivían 25 personas.

Nacido en Costa de Marfil, comenzó a jugar en el Inter Foot Sud Comoé, cerca de la frontera con Ghana. Apenas tenía nueve años cuando tuvo que alejarse de su familia para perseguir el sueño de convertirse en futbolista profesional.

Su talento le abrió las puertas de varias pruebas en el extranjero. Pasó por Estados Unidos y estuvo vinculado a clubes como Bournemouth, Chelsea, Crystal Palace, Olympiacos o Rangers. Sin embargo, ninguno apostó definitivamente por él.

"Eberechi Eze y Michael Olise se acercaron a mí después de un entrenamiento y me dijeron: 'Oye, chaval, eres muy bueno'. Pero aun así no me ficharon. Ni siquiera los equipos filiales de la MLS me querían. Nunca me dieron una explicación. Me llevaban de un lado a otro por Europa y todo el mundo decía que no", recuerda en la carta publicada en The Players' Tribune.

Yan Diomande, con Costa de Marfil durante el Mundial.

Yan Diomande, con Costa de Marfil durante el Mundial. Europa Press

Cuando su visado expiró, Diomande regresó a Costa de Marfil convencido de que su sueño había terminado. "Me enviaron de vuelta a África y lloramos juntos. Tú fuiste quien nunca dejó de creer. Unas semanas más tarde fiché por el Leganés y lloramos lágrimas muy distintas", escribe al recordar a su hermana.

El conjunto madrileño llevaba tiempo siguiendo su evolución y pudo incorporarlo cuando alcanzó la mayoría de edad. Tras unos meses en el filial, Borja Jiménez decidió darle la oportunidad con el primer equipo. Su irrupción fue inmediata.

"Desde el momento en que tocó sus primeros balones ya se intuía que tenía un talento descomunal", recuerdan desde el club pepinero.

Su rendimiento llamó rápidamente la atención del RB Leipzig, que desembolsó 20 millones de euros por su fichaje. En Alemania terminó de explotar con una temporada de 12 goles y nueve asistencias, a la que añadió un brillante Mundial que terminó de situarlo en el escaparate internacional.

Una infancia con lo justo

Pese a estar cerca de firmar uno de los contratos más importantes del fútbol europeo, Diomande no olvida de dónde viene.

"Éramos una familia de clase media, bastante modesta. Ni ricos ni pobres; teníamos lo básico, lo mínimo indispensable. Mi madre no trabajaba", ha explicado.

Entre sus recuerdos más especiales aparecen una camiseta falsa del Manchester United en cuya espalda escribió "Ronaldo 7" con un rotulador negro, las sandalias de plástico con las que disputaba sus primeros partidos y el día en que recibió sus primeras botas de fútbol.

El dinero, asegura, nunca fue su principal objetivo. "Me equivoqué en una cosa. No quiero ser rico. Veo lo que le hace a la gente, incluso a la familia. No quería una casa grande. No quería coches. Solo quería dedicarme por completo al fútbol".

Los recuerdos más felices de su infancia están ligados al balón. En la emotiva carta dedicada a su hermana Roxane rememora las noches en las que esperaba a que todos se durmieran para poder ver fútbol.

"¿Te acuerdas de cuando vivíamos 25 personas en una misma casa? Mamá quería ver sus telenovelas. Los demás querían ver películas. ¿Recuerdas cómo fingía que estaba dormido para luego irme a la sala de televisión pasada la medianoche? Ponía el volumen muy bajo, apenas dos rayitas. Veía el fútbol a oscuras y soñaba".

Criado por su madre junto a numerosos primos, con quienes compartió la infancia como si fueran hermanos, apenas tuvo relación con su padre.

"No sé a qué se dedicaba mi padre. No vivíamos en el mismo país; él estaba y está en Francia", explica.

La promesa a su hermana

La figura más importante en su vida fue Roxane. Ella creyó en él desde el primer momento, incluso cuando nadie más lo hacía.

"Antes incluso de tener botas de verdad, ya le decías a todo el mundo: 'Mi hermano va a ser el mejor del mundo'", recuerda.

La joven falleció en 2025, con apenas 15 años, después de que alguien introdujera una sustancia en su bebida durante una fiesta. Diomande mantuvo el dolor en silencio durante meses y encontró en los entrenamientos su única vía de escape.

Solo recientemente decidió compartir públicamente la tragedia a través de una carta en la que confesó el mayor golpe de su vida y la razón que impulsa cada uno de sus esfuerzos.

"Lo único que puedo hacer es usar el dolor para esforzarme más y para hacer realidad todo lo que soñamos".

Ahora, mientras se prepara para dar el salto más importante de su carrera con un posible fichaje por el Real Madrid, mantiene intacta la promesa que un día hizo a su hermana: demostrar al mundo que ella siempre tuvo razón cuando aseguraba que algún día sería el mejor.