Pedri, junto a su madre.

Pedri, junto a su madre. REDES SOCIALES

Fútbol

Pedri, 23 años: "Ayudaba a mis padres en lo que podía. Fregaba vasos y platos para que no tuvieran que trabajar tanto"

El centrocampista del Barça recuerda con humildad sus orígenes en el bar familiar de Tenerife antes de alcanzar el estrellato mundial.

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Guillermo Echeverría
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Detrás de los focos de los grandes estadios europeos y de la elegancia futbolística que despliega en el terreno de juego, se esconde la historia de un joven que nunca ha olvidado sus raíces.

El centrocampista canario del Barça y la selección española, Pedri González, encarna la viva imagen de la humildad en el fútbol de élite. Lejos de la soberbia que a menudo rodea a las grandes estrellas del deporte, el tinerfeño mantiene intactos los valores de esfuerzo y sacrificio que aprendió durante su infancia en las Islas Canarias.

El reflejo más fiel de esta mentalidad se plasmó en unas declaraciones a la Revista SEMANA. En una íntima charla en la que repasó sus orígenes familiares, el futbolista rememoró el duro trabajo que desempeñaban sus padres en el negocio familiar, la Tasca Fernando, situada en la localidad de Tegueste, en Tenerife.

Fue en ese modesto rincón gastronómico donde se forjó el carácter del actual internacional absoluto de la selección española.

Con la sencillez que lo caracteriza, el jugador, que cuenta con 23 años de edad, confesó con total naturalidad la devoción y el respeto que siente hacia el ejemplo de sus progenitores: "Estuve fregando vasos y platos en el bar de mis padres y fue muy duro. Ojalá les pueda ayudar y no tengan que seguir trabajando tanto".

Pedri, durante un entrenamiento con España.

Pedri, durante un entrenamiento con España. REUTERS

Estas palabras, lejos de ser un lamento, constituyen un profundo homenaje a la cultura del esfuerzo. El futbolista explicó que, antes de firmar contratos millonarios y levantar trofeos, su realidad consistía en arrimar el hombro en el establecimiento familiar para aliviar la carga laboral de su entorno más cercano.

La Tasca Fernando, que sirvió fielmente a sus clientes habituales durante más de cinco décadas, no solo fue el escenario donde Pedri daba sus primeros pelotazos entre las mesas, sino el lugar que le enseñó el valor real de ganarse la vida. El deseo que expresó el futbolista en aquella entrevista se terminó convirtiendo en realidad.

Su consolidación en la élite del fútbol mundial le ha permitido devolver a sus padres todo el sacrificio invertido en él. De hecho, el histórico bar cerró definitivamente sus puertas tras 53 años de actividad, permitiendo a sus fundadores disfrutar de una jubilación bien merecida gracias al despegue profesional de su hijo.

La trayectoria de Pedri demuestra que el éxito más valioso no es el que se mide en títulos individuales, sino el que sirve para cuidar y dignificar a quienes te ayudaron a llegar a la cima.